En el imaginario colectivo, esta mujer ha sido catalogada como una traidora por estar en contra de los aztecas y permitirle a Hernán Cortés ser más estratégico en sus batallas.
Por: Grupo Zócalo
Ciudad de México.- Seguramente has oÃdo hablar o inclusive usar el término malinchista para aquella persona que tiende a valorar más lo extranjero que lo nacional, como bien lo imaginas este término viene de una de las leyendas del México antiguo: La Malinche, aquella mujer que junto con otras más le fueron entregadas a Hernán Cortés en su paso por tierras de Tabasco.
En el imaginario colectivo, esta mujer ha sido catalogada como una traidora por estar en contra de los aztecas y permitirle a Hernán Cortés ser más estratégico en sus batallas; sin embargo, esto puede estar más alejado de la realidad, según el historiador Eduardo Matos Moctezuma.
¿Quién era 'La Malinche'? Todo lo que se sabe de La Malinche lo podemos encontrar con uno de los cronistas españoles de aquella época: Bernal DÃaz del Castillo, quien señala que Marina es nombre que le dieron los españoles a La Malinche cuando la bautizaron, debido a que era hija de los caciques de Painala, cerca de Coatzacoalcos.
De acuerdo con Eduardo Matos Moctezuma en ArqueologÃa Mexicana, el padre de Marina murió y su madre se casó nuevamente y tuvo un hijo, a quien entregaron al cacicazgo, por lo que dieron a La Malinche a unos indios de Xicalango, quienes la entregaron a unos indÃgenas de Tabasco y a su vez, ellos se la ofrecieron a Hernán Cortés a su paso por el lugar. Y aquà es donde viene a desmitificarse una de las leyendas, si La Malinche era o no una traidora.
Lo que debe quedar claro es que Marina no era de origen mexica, es decir no traicionó a su pueblo, por el contrario ella pertenecÃa a otro grupo que estaba bajo la amenaza que representaba Tenochtitlán y su acción expansionista para sojuzgar a los pueblos a los que se les imponÃa un tributo.
Las circunstancias que tuvo Marina la colocaron en una situación de ayudar a su pueblo ante la amenaza que representaba la cultura mexica, al igual que lo hicieron los pueblos totonacos de la costa y la sierra cuando informaron a Hernán Cortés que estaban sujetos bajo el poder de Moctezuma (que ya sabemos qué ocurrió después con el tlatoani).
Hernán Cortés promete ayudarlos a derrocar a Moctezuma para que se liberen del poder del tlatoani, por lo que el conquistador español decide emprender el dominio por Tenochtitlán con ayuda de indÃgenas que lo apoyaban como más tarde lo harÃan otros muchos pueblos.
El papel de 'La Malinche' Marina tuvo un papel muy importante en la guerra de conquista. Ella hablaba varias lenguas indÃgenas, entre ellas el náhuatl y el maya, lo que fue de enorme ayuda para Hernán Cortés para poder relacionarse con los demás indÃgenas.
La manera en la que se entendÃa con los mexicas era de la siguiente: Moctezuma se dirigÃa a Cortés en náhuatl; la Malinche lo traducÃa al maya a Jerónimo de Aguilar, aquel náufrago que habÃa llegado a las costas de la penÃnsula de Yucatán junto con Gonzalo Guerrero, y Jerónimo lo traducÃa al castellano a Cortés, (aunque se sabe que luego se hacÃan traducciones confusas y que podrÃan causar problema).
El hijo de 'La Malinche' Eduardo Matos Moctezuma narra en ArqueologÃa mexicana que otro aspecto importante es que La Malinche tuvo un hijo con Hernán Cortés, MartÃn, llamado "El bastardo". Él nació en 1523 y fue llevado a España para más tarde regresar a la Nueva España junto con su hermano, MartÃn (el otro), quien estuvo involucrado en la conjura de 1565 de la que salió bien librado.