
Según declaró el martes el secretario de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas
Por: El MundoCiudad de México.- El Gobierno de Joe Biden enviará más de dos millones de vacunas de AstraZeneca a México a cambio de que ese país endurezca el control de la inmigración ilegal en su frontera con Guatemala.
ísa parece ser la respuesta de Washington ante la oleada de inmigrantes indocumentados en su frontera sur, donde en la última semana han sido detenidas o expulsadas 100.441 personas, la mayor cifra en más de un aí±o.
El aumento del número de inmigrantes parece deberse a la proliferación de noticias falsas en América Central sobre el presunto levantamiento de las restricciones a la inmigración impuestas por el Gobierno de Washington, que amenaza con crear la mayor crisis migratoria en Estados Unidos en 20 aí±os, según declaró el martes el secretario de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas.
En realidad, el equipo de Joe Biden no ha alterado la política inmigratoria de Donald Trump, más allá de la suspensión de la construcción del controvertido muro que el anterior presidente convirtió en una de las seí±as de identidad de su política.
El resultado de esa política fue que México se convirtió en el país que realizaba el control de la inmigración a Estados Unidos. La decisión fue complicada para López Obrador, que, como parte de su política de cambiar el Estado mexicano de arriba a abajo había creado la Guardia Nacional para sustituir a la Policía Federal, lo que había generado todo tipo de complicaciones logísticas y administrativas.
El Gobierno de Biden también planea enviar a Canadá unidades de la vacuna de AstraZeneca, a petición del primer ministro de ese país, Justin Trudeau.
La administración de las vacunas en el vecino del norte de Estados Unidos está siendo muy lenta, más o menos al nivel que en Europa, por lo que Washington puede jugar también la baza de la diplomacia de las vacunas.
Curiosamente, la vacuna de AstraZeneca está autorizada en México y Canadá, pero no en Estados Unidos, donde los reguladores sí han permitido el uso de las de Pfizer y BioNTech, Moderna, y Johnson and Johnson.
AstraZeneca está todavía llevando a cabo pruebas clínicas en Estados Unidos, donde se espera que las autoridades tomen una decisión sobre ella en abril, más o menos al mismo tiempo que decidirán si la vacuna de la empresa estadounidense Novavax es autorizada.
La diplomacia de las vacunas de Biden sitúa, así, a Estados Unidos al nivel de otras potencias que están utilizando ese producto farmacéutico para expandir su influencia. El caso más evidente es el de Rusia y China, dos países en los que la vacunación de sus poblaciones respectivas aún va muy lenta, pero que están entregando esos productos farmacéuticos a numerosos países entre ellos, precisamente, México.
La semana pasada, Israel anunció el envío de 5.000 vacunas a Honduras y Guatemala, respectivamente, aunque pocas horas después el primer ministro de ese país, Benjamin Netanyahu, dio marcha atrás. La presencia de una numerosa población evangélica y fuertemente proisraelí en esos países podría haber sido la causa de la decisión, según el analista político de Israel Gabriel Ben-Tasgal.
México es, según las cifras oficiales, el tercer país con más muertos por el Covid-19 del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y Brasil. Las autoridades han reconocido el fallecimiento de más de 170.000 personas por el virus, aunque, según fuentes independientes, la cifra real podría ser el triple. La crisis desencadenada por el Covid-19, asimismo, podría haber expulsado a diez millones de mexicanos, un 8% de la población, a la pobreza.
En los últimos días, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha insistido en pedir vacunas a Estados Unidos. Las relaciones entre ambos países están en un momento bajo, después de que López Obrador tardara varias semanas en reconocer la victoria de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre.
La política económica de López Obrador, destinada a expulsar a las empresas privadas de los sectores eléctrico y petrolero, amenaza con crear nuevas tensiones entre los dos países, ya que podrían ser una violación del acuerdo de libre comercio firmado entre Estados Unidos, México y Canadá en 2020.
Finalmente, al contrario que el Gobierno de Donald Trump, el de Biden tiene entre sus prioridades el fortalecimiento de los sistemas democráticos y de los Estados de Derecho de sus aliados, lo que amenaza con crear serias tensiones con López Obrador, un populista que ha clonado aliados políticos en diversas instancias reguladoras del Estado y que lanza a diario ataques en los medios de comunicación al sistema judicial.