
Nadie se acordó de que ahí hubo más desaparecidos que en Ayotzinapa, pero tampoco nadie se quejó de ello con el Presidente ni se hicieron marchas ni paralizaron al país.
Por: AgenciasÂ
Saltillo.- Nadie se acordaba que en 2011 hubo un alcalde coahuilense llamado Sergio Alonso Lozano Rodríguez, hasta que la semana pasada medios estatales, nacionales y hasta internacionales lo hicieron famoso, al ser encarcelado por el caso de las matanzas en Allende, Coahuila. Su foto en camisa de cuadros azul y pantalón de mezclilla se difundió como estampita por todas partes. Un nuevo escándalo se desató en torno a la orden de aprehensión. Nadie se acordó de que ahí hubo más desaparecidos que en Ayotzinapa, pero tampoco nadie se quejó de ello con el Presidente ni se hicieron marchas ni paralizaron al país. No. El tema fue que el Alcalde en funciones no hizo nada cuando vio que enfrente de su propia casa comandos armados allanaron hogares para secuestrar a familias enteras, llevárselas, desaparecerlas o asesinarlas, aún no se sabe a ciencia cierta el destino de todos. Después agregaron que no sólo no actuó para evitar los secuestros masivos, el destrozo de las casas, las matanzas, sino que, previo a los hechos, se había reunido con los criminales, quienes le informaron del âoperativoâ, advirtiéndole que no interviniera. Su familia ya salió a decir que Sergio Alonso sí hizo una llamada, que fue para pedir auxilio. Pero, ¿a quién podía pedir auxilio el Alcalde de un municipio sitiado por la delincuencia y alejado cientos de kilómetros de la justicia? Y, tristemente, Allende volvió a ser de nueva cuenta famoso. Pero sigue sin haber un número exacto de víctimas, una lista oficial de desaparecidos, el nombre de todos los muertos. ¿Quién sabe qué estaría pasando si esto hubiera ocurrido en Ayotzinapa? Otra historia se estaría contando.
Con información de Ruta Libre