
âDesobedecen a Diosâ, dice Eduardo Neri porque exponen a la gente al contagio del Covid-19.
Por Wendy Vázquez
Monclova, Coah.- âPídanle a Dios por los sacerdotes que hacen lo que les da la ganaâ, sentenció el sacerdote Eduardo Neri Frías en tono de impotencia en relación a las medidas preventivas que se relajan o desvirtúan por algunos religiosos frente a la emergencia sanitaria que se vive ante la pandemia del coronavirus.
Recalcó que si bien algunos se escudan que sólo lo hacen frente a una cámara, al final terminan reuniendo a un grupo de gente para llevar a cabo la celebración.
âSegún ellos con todos los cuidados pero exponiéndolos, aunque sea ante una cámara juntan cinco o seis personas, pero pues eso es celebrar ya, eso no es obedecer a Diosâ.
âY perdóneme si aquí estoy evidenciando a mis hermanos de aquí o de otro lado, pero es la verdad; mientras los sacerdotes no entendamos cómo son las cosas, Dios que nos ayude a todos y que a mí me perdone pero de veras que así no se vale: que unos sí tengamos que cuidarnos y cuidar a ustedes y otros hacen lo que quierenâ, expresó.
Neri Frías puso como ejemplo de obediencia al Obispo que transmite sólo desde la capilla de su casa en Saltillo.
âEl Obispo no celebra en la Catedral, mas que las misas muy especiales como la que acabamos de celebrar y la que se va a celebrar de Corpus Christi, pero son misas con lo indispensable, porque entiende que no puede tener ahí acólitos, ministros, el coro, el sacristán, el que barre, el que limpia, el que pone flores; eso es exponer gente, pero no lo entendemos nosotros mismos los sacerdotesâ.
Oran por quienes retan la pandemia
¡Quédate en casa! Qué bueno que estás en casa. Qué bueno que entiendes que por ahí comienza la verdadera caridad, fue el llamado que hizo el padre Neri.
Pidámosle a Dios por todos los que no conectan las verdades de fe, del hombre con la vida, por los que les cuesta trabajo corresponder y ser responsables también frente a esto (pandemia) y no valoran su vida ni la vida de los demás y por eso hacen lo que quieren en estos momentos.
Pidámosle a Dios por ellos para que nuestras autoridades, nuestros servidores públicos, nuestras autoridades eclesiásticas, nuestros obispos tengan la luz del espíritu para discernir lo que tengamos que hacer y nosotros como sacerdotes, primero que nada, seamos obedientes.
âOjalá y ustedes nos ayuden, recen por nosotros y denos palabras para analizar las cosas, busquen las palabras que a veces entre nosotros mismos no queremos aceptar. Dios nos ayude a todos y la Santísima Trinidad nos renueve la fe, la esperanza y la caridadâ, puntualizó.