
Con la intromisión de estas avispas hace unos aí±os, la población de colmenas disminuyó en un drástico 30% en Europa
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Así, si las avispas asesinas asiáticas llegaran a aclimatarse a los bosques templados del norte de Estados Unidos, pueden acabar con poblaciones enteras de abejas, daí±ar un frágil ecosistema y poner en peligro el negocio de cientos de apicultores.
Si las avispas asesinas japonesas son tan terribles, se preguntarán entonces, ¿cómo es que todavía hay abejas en Japón?
Pues bueno, la respuesta la dio Darwin hace más de doscientos aí±os: evolución. Las abejas japonesas se han adaptado a estos depredadores y saben, también, cómo contraatacar para asegurar su propia supervivencia.
Así, en este impresionante video, vemos cómo las abejas se organizan para atraer a una avispa exploradora dentro de la colmena. Una vez que esta desprevenida asesina entra a la colmena y ataca a una abeja, las demás habitantes de la colonia le caen encima.
Las abejas, obviamente, no pueden simplemente picar a la avispa. A diferencia de la avispa asesina asiática, las abejas no pueden utilizar su aguijón varias veces: al primer uso mueren. Así, atacar colectivamente a la avispa significaría la muerte de cientos de abejas.
¿Cuál es entonces la solución?
Freír a la intrusa. Sí, así como lo oyen: las abejas cocinan viva a la avispa gigante.
La temperatura dentro de un nido de avispas asesinas japonesas es de aproximadamente 30 grados centígrados. Pero, cuando una multitud de abejas empieza a zumbar defensivamente sobre el cuerpo de una avispa, la temperatura llega a subir a más de 40 grados centígrados.
Las abejas pueden soportarlo⦠pero la desafortunada intrusa no.
Ahora que entienden este maravilloso mecanismo de defensa, deleíten
The way Japanese bees deal with murder hornets is just brutal but satisfying. pic.twitter.com/8zjUloVzPY
â Brandon Morse (@TheBrandonMorse) May 5, 2020