
Ya no más muertes, pide el párroco de Santiago Apóstol.
Por Wendy Vázquez
Monclova, Coah.- La Iglesia Católica se sumó implícitamente a las manifestaciones que claman un país más seguro, durante la misa dominical la maí±ana de ayer en la parroquia Santiago Apóstol, luego de que el padre Claudio Longoria llamó a romper el círculo vicioso de la violencia, defender la vida y poner a Dios en el centro de la vida.
âNosotros tenemos que hacer la diferencia, tenemos que poner un alto, ya no más violencia, ya no más agresiones, ya no más muertes, al contrario, nosotros debemos defender la vidaâ, expresó.
Asimismo exhortó a no sólo a querer hacer un cambio a través de âlikesâ en redes sociales, sino hacer la diferencia poniendo un alto a la agresión.
Más acciones y menos âlikesâ, pide Sacerdote
âNo nos conformemos en darle like y compartir en las redes sociales para que todos conozcamos y sepamos que tenemos que hacer las cosas, no hay que quedarnos en eso, hay que hacer acciones que realmente transformenâ, dijo el sacerdote Claudio Longoria.
âAma a tu prójimo dice la primera lectura y el Evangelio seí±ala que no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti, que no apliquemos la Ley del Talión de âojo por ojo, diente por dienteâ, sino que precisamente demos el testimonio que tanto necesita la sociedad hoy, que sean los verdaderos hijos de Dios que venzamos la parte de la violenciaâ.
âNo caigamos en la violencia, violencia genera violencia, yo como hijo de Dios tengo que transmitir el amor, el amor genera amor y rompemos el círculo vicioso que se ha estado dando por estos tiemposâ.
âTodo el mundo nos quejamos, todo el mundo criticamos que ya no debe haber ninguna mujer más muerta, que ya no debe haber nií±os muertos, sí ya no debe de haber violencia y menos entre nosotros los hijos de Diosâ.
âYo que vengo a misa estoy llamado a cambiar las cosas, hacerlo distinto, que realmente se llegue el amor de Dios a través de nosotrosâ, expresó.
âSi quieres que te defiendan, defiende; si no quieres que te ofendan, no ofendas; dejemos de circular en estas circunstancias en la que quedamos expuesto todos y a la vez ninguno hacemos nada, que nuestras acciones sean trascendentesâ.
âTenemos que hacer la diferencia, hay que vivir según el criterio de Dios, hay que obedecerlo a los ojos de Diosâ.