
Mantiene EU la mira en los desvíos al erario en Coahuila.
Por Redacción
Saltillo, Coah.- A 24 horas de salir de México, el exgobernador Jorge Torres López será presentado ante la jueza magistrada B. Janice Ellington, considerada especialmente âduraâ, en la División Corpus Christi de la Corte Federal para el Sur de Texas, donde enfrentará cargos de asociación delictuosa, lavado de dinero y fraude bancario.
Torres López es una pieza fundamental en el juicio que se sigue en EU, donde se presume la existencia de una red de corrupción que de acuerdo con las autoridades de ese país, habría servido para lavar dinero proveniente de las arcas públicas de Coahuila y de negocios ilícitos.
Poco a poco han caído personajes clave en esta investigación: primero fue el extesorero del gobierno de Humberto Moreira Valdés, Héctor Javier Villarreal Hernández. Después fue arrestado Rolando González Trevií±o, empresario de medios de comunicación de Coahuila, y luego fue detenido en Espaí±a el matamorense Juan Manuel Muí±oz Luévano, âEl Monoâ o âEl Ingeâ, quien es identificado como operador del cártel de los Zetas en el estado.
En febrero de este aí±o, fue arrestado en Puerto Vallarta, Jalisco, Jorge Torres López, quien el martes fue extraditado a suelo texano, tras acordar su entrega al Gobierno de Estados Unidos apenas en septiembre.
En el camino han caído otros testigos en este caso, incluyendo el concuí±o de Javier Villarreal, Lorenzo Schuessler, quien fungió como prestanombres del primero. El común denominador es que la mayoría de ellos, si bien fueron arrestados y permanecieron presos en su momento, ahora están libres con algunas restricciones.
A Javier Villarreal se le ha visto de compras en San Antonio, donde se presume vive con su familia. Rolando González Trevií±o reside en la Unión Americana, y aunque no puede salir del país, está en libertad. Lorenzo Schuessler es un próspero empresario de bienes raíces también en San Antonio. Muí±oz Luévano permanece preso, al igual que Torres López.
Operaciones
Copias del acuerdo de culpabilidad de Rolando González Trevií±o âdetenido en Las Vegas en noviembre de 2014 y sentenciado a 10 aí±os de libertad condicional en marzo de 2016â, exhiben la manera en que habrían operado altos funcionarios del Gobierno del estado en colusión con hombres de negocios para desviar recursos públicos e invertirlos en negocios como medios de comunicación en Coahuila y Texas.
En la declaración, la Corte ordenó proteger los nombres de los implicados a los que llama âCo Conspiradores (CC)â y les asigna un número para diferenciarlos, con el fin de mantener oculta la identidad de los implicados en estos delitos, cometidos desde 2006.
âEn diciembre de 2005, CC1 era un alto funcionario de Coahuila. CC1 había sido previamente funcionario en Saltillo, la capital del estado de Coahuila. CC4, un antiguo amigo de CC1, fue contratado por CC1 en el estado de Coahuila. CC5 fue también contratado y convertido en director de departamento. A finales de 2006, CC6 también fue nombrado director por CC1. En julio de 2008, CC2 fue nombrado secretario de Finanzas de Coahuilaâ, seí±ala el documento.
âEn o cerca de enero o febrero de 2006, CC1 empezó a tomar dinero para uso personal del Gobierno de Coahuila. CC1 estuvo usando fondos del Gobierno de Coahuila y transfiriendo ese dinero a colaboradores, quienes estuvieron actuando en colusión con CC1 para robar fondos del estado. Esas personas eran principalmente hombres de negocios que operaban en el territorio de Coahuila y/o prestadores de servicios al estado, y tenían una relación con CC1 al momento de su elección.
âMuchos de esos proveedores eran propietarios de grandes empresas de medios de comunicación que incluían radio, cable, televisión y espectacularesâ.
Otros co conspiradores eran proveedores de servicios como la construcción de carreteras y puentes, construcción de edificios, servicios a la población y servicios de aviación ejecutiva al estado de Coahuila. Se estima que los fondos robados al estado por CC1 suman cientos de millones de dólares.
En su declaración, González Trevií±o seí±ala que a principios de agosto de 2006, el Co Conspirador 1 empezó a comprar medios de comunicación que operaban en Coahuila, y que desde enero o febrero de ese aí±o, transfirió fondos de la Tesorería del estado a quien identifica como âCC3â.
Monitoreo
La declaración seí±ala que en marzo de 2009, después de un viaje a San Antonio, hubo una reunión de Gabinete en la mansión del Gobernador en Saltillo. En esa reunión estuvieron presentes CC1, CC2, CC4, CC6 y los 17 secretarios de Estado en Coahuila.
En esta reunión, CC1 proporcionó el número de cuenta que el defendido tenía en el First National Bank en Edinburg, Texas. CC1 insistió en que los pagos al defendido se tenían qué hacer el 7 de abril de 2009 y el 4 de mayo de 2009.
La investigación de la HSI y agentes de la DEA revelaron que la transferencia inicial fue efectuada el 7 de abril de 2009 vía transferencia electrónica a la cuenta del defendido en el National First Bank de Edinburg, Texas, al número de cuenta proporcionado por CC1 (cuenta con terminación 7281). El dinero fue transferido de México a través de una cuenta propiedad de Administrativos Diamante SC por medio de Banorte.
La cuenta está a nombre de Rolando González Trevií±o, con dirección en San Antonio, en la misma subdivisión donde transcurrió la reunión en marzo de 2009. El monto de la transferencia electrónica fue de un millón 100 mil 513.57 dólares.
Investigaciones posteriores también revelaron que la segunda transferencia electrónica se intentó hacer el 7 de mayo de 2009. Registros bancarios revelaron que tres transferencias electrónicas por montos de 162,758.65, 294,740.08 y 288, 769.94 dólares se intentaron hacer el 7 de mayo de 2009 de parte de Construcciones Chavana, S.A. de C.V.
En o cerca de julio de 2009, en una reunión de Gabinete en Saltillo, Coahuila, CC1 le dijo a los Co Conspiradores que las estaciones de radio del defendido ya habían sido compradas por CC1. CC3 le aconsejó a CC1 comprar más estaciones de radio y televisión de CC3, incluyendo una estación de televisión en Piedras Negras.