Osiris Méndez, de 19 años, compartió un video de casi 45 minutos en el que platica lo que pasó.
Por Grupo Zócalo
Guadalajara, Jal.- A 41 dÃas de que fue abusada en tres ocasiones, privada de su libertad y casi de la vida, Osiris Méndez, de 19 años, compartió un video de casi 45 minutos en el que narra –por momentos llorando– cómo estas agresiones cambiaron su vida, pues aunque su victimario está detenido, ella vive con miedo.
El pasado 26 de julio ella se dirigió a “un antro†en la colonia Providencia, de Guadalajara, donde trabajaba de las 10 de la noche a las 3 de la madrugada. Como siempre, minutos antes de salir de su turno pidió un servicio de Uber.
Cuando llegó el chofer, notó que no coincidÃan las placas del Nissan Versa con las de la aplicación. El conductor se identificó como Alberto y le dijo que habÃa fallas en la plataforma; por eso, dijo, en ese momento iba a “cargar el viajeâ€. Osiris subió, pero ya en marcha se dio cuenta de que el vehÃculo en el mapa de la aplicación no avanzaba y que tomó una ruta que no correspondÃa para ir a su casa.
Como habÃa acordado con su padre tiempo atrás por si corrÃa peligro, le envió su ubicación en tiempo real a través de WhatsApp. En tanto, el sujeto se detuvo afuera de una vivienda. Ella intentó abrir la puerta del vehÃculo, pero tenÃa el seguro para niños. Enseguida comenzaron las amenazas y los insultos: “Ya valiste vergaâ€.
https://www.youtube.com/watch?v=3XEcfyIWZUw Mientras seguÃa con los insultos, le arrebató todas sus pertenencias, incluido el celular, y le pidió las contraseñas de sus tarjetas. Osiris obedeció por miedo. Pensó que trataba sólo de un robo. Le pidió que la dejara ir, pero el tipo comenzó a manosearla y le ordenó que le practicara sexo oral o la matarÃa. No pudo resistir: “Me daba asco y tenÃa ganas de vomitarâ€, relata. El sujeto decidió violarla. “TenÃa asco y miedo. Estaba en un shock grande por las amenazas que tenÃaâ€, expresa la joven al recordar los hechos. De nuevo suplicó que la liberara, pero el agresor daba vueltas por la colonia Providencia mientras le decÃa que la violaba por despecho porque su exnovia le fue infiel con un DJ y ella “pagaba las consecuenciasâ€. Añadió que si “querÃa volver a coger†con él podrÃa pagarle hasta 30 mil pesos, y le enseñó su cartera con 500 pesos. El sujeto se volvió a detener, esta vez afuera de una finca en una calle oscura, cerca de la avenida Manuel Acuña y Terranova. Otra vez le exigió sexo oral bajo amenaza de muerte. Ella de nuevo tuvo asco, no pudo. Él la violó por segunda ocasión en el asiento trasero del vehÃculo y amagó con traer a otros hombres. Ahà mismo se produjo una tercera violación. El sujeto comenzó a conducir de nuevo, cuando fue alcanzado por el padre de la muchacha. Le dijo que se detuviera. El agresor le preguntó a Osiris si conocÃa al otro conductor y aceleró. “Nos quieren asaltarâ€, le dijo. La persecución se prolongó por varias calles y concluyó rumbo a la carretera a Chapala, en el retorno de Lázaro Cárdenas, donde el violador perdió el control del auto y chocó. La vÃctima y su agresor bajaron del vehÃculo. Un indigente se acercó a ella y preguntó si estaba bien. El agresor, que la sujetaba del brazo, la jaló pero ella logró zafarse. Entonces el sujeto escapó. Osiris le pidió ayuda al indigente, pero éste “no querÃa problemas†y no hizo nada. La joven corrió hacia el viaducto de Lázaro Cárdenas, donde pedÃa a los conductores que la auxiliaran, pero nadie se detuvo. Sin embargo, vio pasar el auto de su padre, quien alcanzó a verla y se estacionó metros adelante. “Corrà con mi papá y lo abracéâ€, relata entre sollozos. Su padre iba en compañÃa de unos amigos, quienes intentaron localizar al violador, pero no lo consiguieron. Cuando la policÃa arribó al lugar, su trato no fue el adecuado, se queja la vÃctima. Le preguntaron si querÃa denunciar, y si habÃa consumido alcohol y drogas. En el Centro de Atención para la Mujer le mostraron varias fotos del celular del sujeto y asà lo pudo identificar. El pasado 17 de agosto la FiscalÃa General del Estado informó que detuvo a Alberto “N†en la colonia Colinas de Tonalá. Osiris ahora espera que el sujeto sea procesado y en su video fechado el 4 de septiembre alienta a que otras vÃctimas de violación no se queden calladas, sin importar si son hombres o mujeres. Considera que únicamente con la presión que ejerció por medio de sus abogados y de las redes sociales, pudo conseguir que la autoridad detuviera a su agresor. A pesar de que asiste a terapia, le da miedo salir a la calle. Renunció a su trabajo y hace pocos dÃas comenzó a contactar a sus amistades. “Quiero volver a ser yoâ€, reclama.