Centroamericanos optan por rutas riesgosas, antes que caer en manos del narco; el rÃo Bravo, uno de los caminos más usados
Ciudad de México.- Organizaciones de la sociedad civil coincidieron en que los indocumentados prefieren ahogarse o morir, antes de ser secuestrados, coptados o utilizados como “burreros†por las organizaciones criminales que se han apoderado del control de los pasos fronterizos entre México y Estados Unidos.
“Nosotros tuvimos un rescate de una señora que estaba a punto de ser secuestrada con su hija de cuatro años en Caborca, Sonora, y estaba dispuesta a morir antes de que su hija cayera en las manos del crimen organizado, porque tenÃa conocimiento de lo que le podÃa suceder; pues en el mejor de los casos podrÃa ser vendida y en el peor, explotadaâ€, dijo a La Razón Iliana Rubalcaba, asesora del Instituto Nacional de Migración (INM).
La especialista opinó que la desesperación los obliga a tomar otras rutas para evitar riesgos; pues el narco busca coptarlos porque, consideró, “son fantasmas que viajan por el paÃs sin documentos y sin llamar la atenciónâ€.
“Efectivamente están buscando lugares donde puedan evitar la presencia del narcotráfico, pero tienen otros riesgos, como en el rÃo Bravo donde son presas del estado del tiempo y de la propia naturalezaâ€, destacó.
En tanto, Alejandro de la Peña, investigador de Sin Fronteras, señaló que las opciones que van quedando son también cada vez más riesgosas, porque los pasos seguros están coptados por el crimen organizado.
“El endurecimiento de las polÃticas migratorias entre ambos paÃses los obliga a tomar mayores riesgos naturales, como pasar por el rÃo Bravo. Aparte los usan como ‘burreros’ para trasladar drogasâ€.
Los activistas alertaron que podrÃa elevarse el número de muertes en zonas como el rÃo Bravo y un aumento en las personas secuestradas por las bandas del crimen organizado en los estados fronterizos.