Fueron sentenciados por adoptar ideologÃa terrorista extremista y matar a varios efectivos de seguridad.
Por: La JornadaArabia Saudita.- Las ejecuciones del martes tuvieron lugar en cinco regiones: la capital Riad, las ciudades santas de La Meca y Medina, la región sunita de Al Qasim y la Provincia Oriental donde se concentra la minorÃa chiÃta, según una declaración oficial del ministerio del Interior.
Éstas elevan a más de 100 el número de personas ejecutadas en Arabia Saudita desde principios de año, según un recuento establecido a partir de los comunicados oficiales.
De acuerdo con AmnistÃa Internacional, el reino, que sigue una interpretación rigorista de la ley islámica, figura entre los paÃses que aplican en mayor número la pena capital.
En su informe mundial sobre la pena de muerte de 2018, la organización indicó el 10 de abril que atrás de China -paÃs que no publica estadÃsticas-, las naciones que recurrieron de manera más masiva a las ejecuciones son Irán (253), Arabia Saudita (149), Vietnam (85) e Irak (52).
Sedición confesional
Algunos fueron acusados de sedición confesional, un término que se usa generalmente en Arabia Saudita para los militantes chiitas.
En Arabia Saudita las ejecuciones suelen ser por decapitación pero el ministerio indicó que uno de los condenados del martes fue crucificado, un tratamiento reservado a los autores de crÃmenes considerados particularmente graves.
El reino no deja de repetir que está en guerra contra todas las formas de terrorismo. Después de las olas de atentados en la década de 2000, el paÃs logró contener la amenaza de grupos yihadistas, pero sin erradicarlos totalmente.
El domingo cuatro sauditas murieron en un intento de atacar un cuartel general de las fuerzas de seguridad en el norte de Riad, en un atentado reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Al dÃa siguiente las autoridades anunciaron la detención de 13 sospechosos de "actos terroristas" sin dar ninguna otra precisión.
Las últimas ejecuciones masivas en Arabia Saudita tuvieron lugar en enero de 2016, cuando 47 personas, también condenadas por terrorismo, entre ellas el jefe religioso chiita Nimr Baqer Al Nimr, fueron ejecutados el mismo dÃa.
Ruptura con Irán
La provincia Oriental de Arabia Saudita suele ser escenario de conflictos desde 2011, año en que atravesó por un fuerte movimiento de protesta en el marco de la primavera árabe.
También fue cuna de Nimr Baqer al Nimr, un virulento crÃtico del régimen saudita y figura del movimiento de protestas.
La comunidad chiita representa, según las estimaciones, entre 10 y 15% de los 32 millones de sauditas, pero el poder, dirigido por una dinastÃa sunita, no publica ninguna estadÃstica oficial.
La ejecución de Nimr Baqer al Nimr provocó manifestaciones en Irán en las cuales se atacaron representaciones diplomáticas sauditas.
Arabia Saudita decidió entonces en enero de 2016 romper sus relaciones diplomáticas con Irán, paÃs al que acusa regularmente de desestabilizar el golfo y de interferir en los asuntos internos de los paÃses de la región.