El deceso de otros dos hermanitos antecede a la muerte de los calcinados. Ãker Jair de 3 años de edad, es el único sobreviviente.
Por: Alma ProaÂ
Acuña, Coah.- Sin duda alguna les espera un gran trabajo a las autoridades para esclarecer y en un determinado momento despejar cualquier duda que pudiese quedar en torno a la responsabilidad de Olga Guadalupe González por la muerte de 4 de sus 5 hijos, todos ellos en situaciones poco claras.
La apariencia de ser una mujer frÃa e insensible, fue la que dio en todo momento Olga Guadalupe González, madre de los pequeños Kevin Jaret y Briana, quien parecÃa ser una persona inmune al dolor, la cual sólo se dedicó a contestar preguntas.
La vida le dio a Olga Guadalupe la bendición de convertirse en madre de 5 hijos, 4 de los cuales han muerto en circunstancias dudosas, quedando de manifiesto el abandono del que eran objeto.
Hace 4 años perdió a su primera hija Camila Nicol, la cual dijo murió por cardiopatÃa a la edad de 6 meses, y en menos de 8 meses ha perdido a tres hijos más: Ian Jair de 3 meses de edad, por asfixia, y Briana de 1 año y 10 meses y Kevin Jaret de 5 años, estos últimos calcinados en el incendio.
Dan último adiós a Kevin y Briana
En medio del llanto y el dolor, amigos y familiares acudieron a darles el último adiós a los pequeños Kevin Jaret y Briana González, de 5 y 2 años de edad, quienes perdieron la vida en el voraz incendio que consumió su humilde vivienda durante la madrugada del sábado.
Escenas desgarradoras fueron las que se observaron al momento en que los féretros en color blanco que contenÃan sus restos mortales serÃan trasladados de la funeraria al cementerio para ser sepultados.
Al entrar a la capilla de velación se percibÃa un ambiente de dolor y sufrimiento, a vecinos, amigos y familiares de los pequeños les era prácticamente imposible el evitar derramar una lágrima, más aún cuando apreciaban las fotografÃas colocadas sobre los féretros en las cuales se apreciaba a los pequeños esbozando una gran sonrisa en su rostro.
MarÃa Josefina Peña López, abuela de los pequeños, manifestó que en su corazón vivirá por siempre el recuerdo de sus nietos, quienes en su corta existencia se caracterizaron por ser muy inquietos y traviesos como cualquier otro niño de su edad; “llegaban a mi casa y comenzaban con sus travesuras, brincar en las camas, correr en el interior de la casa, prender y apagar la tele, lo que más lamento es que ya no podré escuchar sus risasâ€.
Con el alma destrozada partió con rumbo al panteón JardÃn Amistad Eterna para dar el último adiós a sus nietos Kevin Jaret y Briana González.