Los Guerreros derrotaron 1-2 a La Máquina, en duelo de la jornada 7 del Clausura 2019.
Por Agencias
Ciudad de México.- El Cruz Azul del Clausura 2019 dista mucho de aquel que dominó el semestre pasado. No es sólido, no tiene gol y su casa, el Azteca, ya no pesa en lo mÃnimo. AsÃ, sencillamente no se puede aspirar a mucho. Y es que de los nueve puntos que ha disputado en el Coloso de Santa Úrsula, el cuadro celeste apenas ha rescatado tres, cuando antes solo América en la fase regular la arrebató un empate.
Pero ahora son otros tiempos, unos muy difÃciles en los que a La Máquina de Caixinha se le están borrando todas las virtudes. De un torneo a otro ha pasado de una excelsa practicidad a una cuestionable medianÃa. En la que equipos con un poco de orden, como lo fue Santos, pueden sacarle la victoria (1-2). Y para colmo su gente lo ha abandonado en el Azteca, registrando entradas paupérrimas. En fin, es la conjunción de todos los males.
SOLO BUENAS SENSACIONES
Cruz Azul necesitaba mostrar una cara más convincente y agresiva, justo la carencia de este semestre. Por eso Pedro Caixinha se animó a meter a Yoshimar Yotún en la media cancha y adelante a Milton Caraglio en lugar de MartÃn Cauteruccio. Además, le volvió a dar continuidad a OrbelÃn Pineda, quien desde el juego de Copa ante León se ha mostrado más enchufado al equipo.
Y precisamente OrbelÃn tuvo la primera de peligro para La Máquina, en un pase filtrado al que no alcanzó a llegar y que le ganó Jonathan Orozco. Pero se veÃa un Cruz Azul suelto, con más decisión, y pronto esto se vio reflejado en el marcador, cuando el uruguayo Jonathan RodrÃguez llegó hasta al área y puso un centro raso para que Milton Caraglio rompiera su sequÃa goleadora con el 1-0.
SÃ, La Máquina ya ganaba ante un Santos que hasta ese momento habÃa sido muy precavido, pero los de La Comarca con este gol se sacudieron el tedio y empezaron a generar sus aproximaciones. El cuadro de Caixinha trató de aprovechar los espacios, pero Roberto Alvarado estuvo muy errático al momento de repartir el juego. Cruz Azul no capitalizó su momento y pronto pagó caro por ello.
LA DURA REALIDAD
A Santos le tomó poco tiempo reengancharse al juego. En el momento que se vio abajo en el marcador, Salvador Reyes adelantó sus lÃneas y empezó a ser peligroso. Y justo a la media hora de partido encontró la igualada.
En un tiro de esquina la zaga despejó la pelota, la cual el conjunto guerrero mantuvo en su poder, vino otro centro que Ulises Rivas conectó con la cabeza estrellando la pelota en el poste, pero el esférico le cayó a MartÃn Nervo quien disparó, encontrando el desvÃo del Cata DomÃnguez para el 1-1.
Con información de Milenio