Naomi Osaka conquista el Abierto de Australia y es la nueva número 1 del mundo
Melbourne, Australia.- Este Gran Slam es el segundo consecutivo que logra la tenista japonesa, tras su triunfo en el Abierto de Estados Unidos en septiembre, al tiempo que se convirtió en la primera jugadora asiática que llega al número uno mundial.
La checa salvó cuatro puntos de partido, mostrando la misma resistencia que necesitó para volver a lo más alto del tenis mundial tras un ataque con cuchillo y una complicada cirugÃa en 2016, pero sus ganas no fueron suficientes.
Osaka lloró tras perder el segundo set, que llegó a liderar por 5-3, pero volvió a la pista más compuesta tras una pausa para ir al vestuario.
Rompió el servicio de Kvitova en el tercer juego del último set y convirtió su quinto punto de partido para sellar una fantástica final en dos horas y 27 minutos y recibir una gran ovación, que contrastó con lo que sucedió el año pasado en Nueva York, cuando conquistó su primer grande.
En aquella ocasión, fue abucheada por los irritados y frustrados seguidores de la favorita local Serena Williams en una polémica Final del Abierto de Estados Unidos, pero ayer fue coronada de manera apropiada frente a un entusiasmado público en el Rod Laver Arena.
“Hola, lo siento, hablar en público no es lo mÃo realmente, asà que espero poder superar estoâ€, dijo Osaka tras recibir la Daphne Akhurst Memorial Cup de manos de otra campeona, Li Na, y un cheque como ganadora por 4.1 millones de dólares australianos (2.95 millones de dólares).
“Muchas felicitaciones para Petra, siempre quise jugar contra ti y has pasado por mucho. Eres realmente increÃble y es un gran honor haberme enfrentado a ti en la Final de un Grand Slamâ€, afirmó.
La japonesa de 21 años se convirtió en la número uno mundial más joven desde la danesa Caroline Wozniacki, que tenÃa 20 cuando llegó a lo más alto del ránking en 2010.
En lo relativo a Kvitova, el mero hecho de jugar una Final de Grand Slam fue un triunfo, ya que no pudo jugar mientras se recuperaba del ataque con cuchillo que sufrió en su casa, que le causó heridas en la mano con la que maneja la raqueta.
“Es una locura, no puedo creer que acabo de jugar una final de Grand Slam de nuevo. HabÃa pasado un tiempo desde mi última finalâ€, dijo una emocionada Kvitova. “Gracias sobre todo a ustedes (el equipo) por seguir conmigo, incluso aunque no sabÃamos si podrÃa volver a sostener esta raqueta otra vezâ€.