‘Ese tiro está cantado’, revelan fuentes de alto nivel al periodista.
Por Redacción
Saltillo, Coahuila.- Matar al cardenal Norberto Rivera Carrera se mantendrÃa como objetivo del presunto grupo que envió a tres sicarios a irrumpir en su residencia, en la Ciudad de México, el domingo pasado.
Lo anterior, según el periodista Carlos Loret de Mola, fue señalado por “fuentes de alto nivelâ€, las cuales también le habrÃan expresado que “este tiro está cantadoâ€, por lo que lo intentarÃan de nuevo.
De acuerdo con los avances en la carpeta CI-FAO/AO-3/UI-1C/D/5643/10-2018, los pistoleros que arribaron a la casa que ocupa el arzobispo emérito de México, en la colonia Florida, y que mataron a un escolta, no sólo sabÃan que el religioso vivÃa allÃ, sino que poseÃa algunas joyas y obras de arte.
Por ello, la ProcuradurÃa General de Justicia capitalina indaga si alguna persona cercana a Rivera entregó información sensible a los responsables, lo cual se reafirma, según el expediente, en el hecho de que uno de los escoltas “no habrÃa hecho nada durante el ataqueâ€.
En relación con los individuos que perpetraron el ataque, se informó que son originarios de Ecatepec, Estado de México, municipio que según la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi, ocupa el primer sitio entre las ciudades más inseguras del paÃs.
El asesinato de quien ocupara la posición más importante de la Iglesia católica en México no fue consumado, según lo señalado por las “fuentes†a Loret de Mola, debido a que los sicarios no esperaban la reacción de elementos de la SecretarÃa de Seguridad Pública capitalina, que derivó en la balacera justo en la puerta de acceso de la residencia.
‘Cazan’ sicarios a cardenal rivera
Sicarios del Estado de México fueron contratados para matar al cardenal y arzobispo emérito de México, Norberto Rivera Carrera.
Esto fue expresado por el periodista Carlos Loret de Mola en su columna y su cuenta de Twitter, según le revelaron fuentes de primer nivel involucradas en la investigación del ataque del domingo en casa del clérigo, en la colonia Florida de la alcaldÃa de Ãlvaro Obregón, en la Ciudad de México.
Según estas fuentes, la hipótesis del asesinato es la más fuerte en este momento. Incluso les parece “francamente sospechosa†la actitud de uno de los escoltas del arzobispo primado de México emérito.
Aparentemente no habrÃa hecho nada durante el ataque y se preguntan si estarÃa coludido con el “comando†que llegó a la residencia del prelado para realizar esta ejecución.
Según la indagatoria oficial, el asesinato no se llevó a cabo porque los presuntos sicarios, originarios de Ecatepec, no esperaban la reacción del elemento de la PolicÃa Bancaria que repelió la agresión a costa de su vida.
Uno de los datos que habrÃa sido clave para apuntar a esto, es que uno de los presuntos sicarios llevaba ya el arma desenfundada cuando entraba a la casa.
“Ese tiro está cantadoâ€, sintetiza la fuente a Loret de Mola, dejando claro que las autoridades no descartan que quienes hayan mandado matar al cardenal siguen con esa idea y seguramente lo intentarán de nuevo, por lo que se ha reforzado la seguridad en su entorno.
También se informó que la lÃnea del secuestro ha tomado más fuerza debido a la mecánica de los hechos, pues autoridades ubicaron a los delincuentes rondando la casa dÃas antes del posible atentado y media hora después de que intentaron ingresar al domicilio del cardenal.
No fue testigo
El arzobispo emérito de México rindió su entrevista ante el Ministerio Público la tarde de este miércoles.
Sin embargo, Rivera Carrera sólo pudo levantar la denuncia de hechos, con apariencia de delito, pues no fue un testigo directo de lo sucedido el domingo.
La carpeta de investigación se inició contra quien resulte responsable por el homicidio doloso por disparo de arma de fuego contra el elemento de la PolicÃa Bancaria, José Javier Hernández.
La entrevista fue tomada al interior del domicilio de Rivera. Se presentó personal de la FiscalÃa de Ãlvaro Obregón, en una patrulla de la PolicÃa de Investigación y escoltada por dos agentes de Tránsito en Motocicleta de la SecretarÃa de Seguridad Pública.
‘Banda de robo’
Autoridades capitalinas identificaron a dos de los agresores. El jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, informó ayer que se trata de integrantes de una banda que se dedica a operar, principalmente, en la zona de las Lomas de Chapultepec, en la AlcaldÃa de Miguel Hidalgo.
“Ya sabemos a lo que se dedican (y los) sitios de ubicación de dónde podrÃan estar y vamos por estas dos personas.
“Pertenecen a un grupo delictivo, son una banda que al parecer en su momento fue desarticulada hace algún tiempo, que se reagruparon y que continuaron delinquiendoâ€, reveló el mandatario capitalino.
Esta banda, agregó, se dedicaba principalmente al robo.
Los retratos hablados con los que cuentan las autoridades, asà como la ubicación en Naucalpan del tercer implicado que resultó lesionado, permitieron la identificación de los dos prófugos.
“Tenemos algunas identificaciones de hechos anteriores en los que pudieron haber participadoâ€, detalló.
Al momento no se cuenta con información que refiera que estaban sujetos a un proceso penal.
Complicidades
El cÃrculo de auxiliares y conocidos del cardenal están bajo investigación. De acuerdo con los avances en la carpeta CI-FAO/AO-3/UI-1C/D/5643/10-2018, los individuos que intentaron irrumpir en su residencia, no sólo sabÃan que el religioso vivÃa allÃ, sino que poseÃa joyas y obras de arte.
Por ello, la ProcuradurÃa General de Justicia capitalina (PGJ-CDMX) indaga si alguna persona cercana a Rivera entregó información sensible a los pistoleros, uno de los cuales está hospitalizado en el Estado de México y bajo custodia.
La clave de esta lÃnea de investigación es las llamadas telefónicas que hicieron los probables responsables, particularmente la del sospechoso que llevaba un sobre con etiquetas de DHL y que no contenÃa nada, sino hojas en blanco y el nombre del cardenal.
La llamada es analizada por medio de las antenas de una compañÃa de telefonÃa, con el objetivo de obtener los números que participaron en la comunicación y luego rastrearlos.
Todo apunta a que se realizaron al menos dos llamadas en los instantes previos al tiroteo y otra más minutos antes, con base en los videos de cámaras de la residencia. (Con información de Reforma/La Silla Rota)