El fiscal Gerardo Márquez señaló que los restos humanos encontrados el fin de semana podrÃan pertenecer a una pareja. Sus victimarios los mataron a golpes.
Por: Redacción
Saltillo, Coahuila.- Los restos humanos que fueron localizados durante el fin de semana en diferentes puntos de Ramos Arizpe ya fueron identificados y tendrÃan relación entre sÃ, pues según asegura el fiscal Gerardo Márquez Guevara, serÃan vÃctimas de un grupo delictivo que pretende instalarse en la Región Sureste.
Luego de las primeras investigaciones de la FiscalÃa General del Estado, se dio a conocer la presunta identidad de las vÃctimas, además se descartó que tuvieran impactos de bala o que hayan sido descuartizados como se dijo en las primeras versiones, no obstante, trascendió que los asesinados podrÃan ser pareja.
El hombre cuyo cuerpo fue localizado el pasado viernes a orillas de un camino rural que conduce al ejido San José de los Nuncios, respondÃa al nombre de Andrés “Nâ€, de aproximadamente 35 años, quien falleció a causa de un choque hipovolémico al sufrir una hemorragia interna, derivada de una laceración en el hÃgado producida por múltiples golpes.
Por otro lado la necropsia reveló que Perla del Rosario Navarro Fernández, de 32 años, cuyo cadáver fue encontrado al interior de una maleta sobre un terreno baldÃo cercano a la colonia Blanca Estela, murió por asfixia y por un traumatismo craneoencefálico causado por un golpe contundente en la cabeza, además de descartarse su desmembramiento.
Los estudios forenses arrojaron también que las dos vÃctimas fueron torturadas y ultimadas a golpes que habrÃan sido producidos con palos y tubos, además de que ambos se encontraban atados de pies y manos y envueltos en bolsas de plástico.
FEMINICIDIO
Por otra parte, la FGE integró la quinta carpeta de investigación por feminicidio, por los restos de Perla del Rosario, informó Katy Salinas, directora del Instituto Coahuilense de las Mujeres.
Por su parte, Raquel RamÃrez Salgado, investigadora y activista feminista, aseguró que muchos de los feminicidios han sido calificados como daños colaterales de la guerra contra el narcotráfico o disputa entre cárteles, sin embargo, cada vez son más las prácticas de violencia atroz en su contra como parte de una venganza o amenaza entre dichas agrupaciones.