La superestrella que hoy dÃa es era un amigo más del clan Polanski.
Por: Agencias
Estados Unidos.- Esta mañana en CinemanÃa nos asomábamos a una curiosa noticia: Quentin Tarantino ha fichado al actor Mike Moh para dar vida a Bruce Lee en su nueva pelÃcula Once Upon a Time in Hollywood, una cinta de la que lo poco que sabemos es que está ambientada -al menos en parte- en las circunstancias que rodearon al terrible asesinato de Sharon Tate y sus tres invitados (además del nonato de 8 meses que la actriz estaba gestando).
Tal y como recordábamos a raÃz de la noticia, Bruce Lee habÃa sido invitado a aquella cena que terminó con el asalto de la Familia de Charles Manson y el asesinato múltiple. Sin embargo, el protagonista de Jugando con la muerte se libró al no poder acudir.
¿Pero qué pintaba Lee en toda esta ecuación? Para empezar a reconstruir la relación fijémonos en uno de los invitados aquella noche a casa de Roman Polanski y Sharon Tate, el peluquero Jay Sebring. Antigua pareja de la actriz, Sebring era un conocido estilista, responsable que peinados como el Kirk Douglas en Espartaco, que en 1964 conoció a Bruce Lee, introduciéndole a algunas personas del mundo del cine y dando lugar a que Lee interpretara a Kato en la serie de El Avispón Verde.
A través de Sebring, Lee conoció a Roman Polanski y su mujer, la fallecida actriz, con los que trabó una gran amistad. En primer lugar, el actor empezó a dar clases de artes marciales al propio cineasta, algo sobre lo que tampoco vale la pena entrar ahora, pero sobre lo que dedicó unas curiosas palabras en una entrevista, deslizando que cuando iba a visitarle a Suiza habÃa menores de edad. Y después, con la propia Sharon Tate, a la que entrenó para aprenderse las coreografÃas de La mansión de los siete placeres, una especie de parodia sexy de James Bond protagonizada por Dean Martin y en la que intervino la actriz (además de un jovencÃsimo Chuck Norris).
Una rápida búsqueda en Google de “Sharon Tate Bruce Lee†te devolverá un montón de imágenes de los dos actores dando patadas y puñetazos. Todas responden a los preparativos de esa pelÃcula.
De este modo, Lee -al que todavÃa le faltaban un par de años para ser la superestrella que hoy dÃa es- era un amigo más del clan Polanski.
Aquella fatÃdica noche del 8 al 9 de agosto de 1969, Lee -además de otros nombres del grupo de amigos, como Steve McQueen– habÃa sido invitado a la cena con Sebring, Tate y otros amigos, pero como ya hemos dicho, no pudo ir y se enteró al dÃa siguiente de los asesinatos que habÃan tenido lugar en la casa de Cielo Drive, en Beverly Hills.
https://youtu.be/rIHy_VzxK4IAunque hoy dÃa tenemos muy claro lo que sucedió, lo cierto es que hasta que en diciembre no se relacionó al grupo de Charles Manson con el crimen, la paranoia se apoderó de Hollywood. Se acusó a Polanski y su mujer de cometer ritos satánicos, se habló de que habÃa un grupo intentando asesinar a famosos (motivo por el que McQueen salÃa armado a la calle) y Roman Polanski entró en un estado de locura en el que sospechaba que alguien muy cercano a él y su mujer habÃa sido el responsable.
En su intento por cazar al asesino, Polanski estudió la caligrafÃa de personas para compararlas con el PIG que habÃan dejado escrito en la casa, contrató detectives para que hicieran escuchas e investigó a Bruce Lee, puesto que el actor habÃa perdido unas gafas y curiosamente, en el escenario del crimen habÃan aparecido unas.
Todo esto quedarÃa oculto cuando un miembro de la Familia, Susan Atkins, tras un arresto por robo, presumió de haber matado a Sharon Tate y entonces se descubrió la identidad de los responsables, pero de alguna forma, las sospechas de Polanski se cobraron una particular venganza, ya que en esa época empezó a circular un rumor de mal gusto: que el asesinato de Sharon Tate habÃa sido organizado por el propio Roman Polanski, después de que descubriera que el niño del que la actriz estaba embarazada era hijo de Bruce Lee.