El matador de toros, Federico Pizarro, continúa con su intensa preparación con miras a continuar con su campaña de despedida.
Por: Excélsior
Francisco Vargas M.- El matador de toros Federico Pizarro, quien se encuentra en su campaña de despedida, continúa con su intensa preparación que lleva a cabo, visitando varias ganaderÃas del campo bravo nacional.
En esta ocasión, a invitación del estimado ganadero e ingeniero Juan Gilberto Castorena Hernández y de su querida esposa Esthela Perales de Castorena y sus hijos Gilberto y Rodrigo; realizó labores de tienta en la dehesa de Campo Grande, divisa color morado, oro y rojo; que se ubica en el rancho “La Escondidaâ€, enclavado en el municipio aguascalentense de San Francisco de los Romo.
Acompañado de su apoderado Adolfo Guzmán y del joven novillero Mirafuentes de Anda, el diestro capitalino llegó puntual a la cita, disfrutando del bello paisaje que lo recibió gracias a las lluvias caracterÃsticas de esta temporada que hacen posible que el campo sea un verdadero paraÃso.
El ganadero Juan Gilberto Castorena tuvo para bien probar dos vacas, de pinta castañas mismas que fueron aprobadas por su criador, las cuales a pesar de las condiciones nada buenas del ruedo, tuvieron siempre la voluntad de embestir, haciéndolo de manera franca, fija, con nobleza y clase; permitiéndole a Pizarro hacer su toreo de buen trazó, temple y mando; compartiendo dicha labor en las tres con el joven Mirafuentes de Anda, quien también se gustó y afinó aspectos técnicos de cara a sus próximos compromisos.
Al final una vez que los gentiles anfitriones ofrecieron una rica comida a sus invitados, Federico Pizarro como su apoderado Adolfo Guzmán y Mirafuentes de Andan, agradecieron la invitación como todas las atenciones que fueron objeto; retirándose ellos para tomar carretera para trasladarse a Ojuelos; donde hoy miércoles seguirán con su preparación en otra dehesa jalisciense,
Por nuestra parte, el buen amigo y gran mozo de espadas Carlos Castorena y quien esto escribe, regresamos a esta ciudad capital, contentos por el estupendo dÃa campero que también gozamos al máximo.