
La escena emotiva no cautivó a las autoridades de la FIFA.
Por: Agencias
Rusia.- Se conocieron en Zadar cuando tenían 10 aí±os y juntos llegaron al primer equipo de su pueblo. En 2007 se afianzaron como referentes del plantel, cuando el humilde equipo luchaba por mantenerse en la máxima categoría del fútbol local. Forjaron una amistad en la que el deporte sirvió como unión, pero en 2008 sucedió la tragedia que le quitó la vida a Hrvoje Custic.
El 3 de abril de ese aí±o, en un partido por el torneo doméstico ante el HNK Cibalia, el joven de 24 aí±os murió a causa de una fractura craneal, por el choque que sufrió contra una valla publicitaria.
https://youtu.be/VGVYGTVf7fADanijel Subasic era el arquero del equipo y vivió de cerca el fallecimiento de su amigo. El suceso le generó una depresión notoria y su transferencia al Hajduk Split colaboró para que no abandone el fútbol.
A más de una década del dramático episodio, el arquero mantiene presente a Custic. Así lo demostró en los octavos de final, donde Croacia eliminó a Dinamarca a través de los penales.
El actual guardameta del Mónaco se convirtió en héroe cuando contuvo las ejecuciones de Eriksen, Schí¶ne y Jí¸rgensen. El remate final de Rakitic concretó el pasaje a la instancia de los 8 mejores, donde el plantel liderado por Dalic se medirá ante Rusia.
La euforia generalizada no opacó el homenaje que le rindió Subasic a Custic. En medio de los festejos croatas el arquero se sacó su camiseta y mostró una leyenda que decía "Forever 24â³, en referencia al jugador fallecido.
La escena emotiva no cautivó a las autoridades de la FIFA. A través de un comunicado oficial, la entidad le advirtió a la Federación Croata de Fútbol que "están prohibidas esas actitudes dentro de los campos de juego".
Como la entidad quiere impedir que este tipo de homenajes siga ocurriendo en los partidos del Mundial, el organismo aseguró que de repetirse este tipo de acciones sancionaría al jugador y multó también a la federación con unos 70 mil euros por usar bebidas no oficiales de la FIFA durante el encuentro ante los escandinavos. La frialdad de los escritorios puso contra las cuerdas al sentimiento del país de la Europa del este.
Con información de Infobae