Los acusados culpan a las autoridades federales de la transacción.
Por Agencias
BerlÃn, Alemania.- La empresa armamentÃstica alemana Heckler & Koch está siendo investigada por un presunto soborno a diputados para que aprobasen la venta de fusiles y ametralladoras a México, un envÃo que está siendo juzgando al margen por supuesta exportación ilegal.
Según la televisión pública alemana ARD, la FiscalÃa de Stuttgart ha abierto una investigación contra un exdirectivo de Heckler & Koch por el presunto soborno entre 2009 y 2010 de responsables polÃticos con el objetivo de que le concediesen a la empresa el permiso necesario para la exportación de armamento a México.
Según este informe, Heckler & Koch entregó 5 mil euros a dos parlamentarios del Partido Liberal –que fueron transferidos a cuentas de la formación– y otros 10 mil euros a una asociación local de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel.
Tres semanas después de la transferencia, según ARD, Beyerle escribió al polÃtico más conocido de esa asociación local de la CDU, el jefe de su grupo parlamentario en el Bundestag, Volker Kauder, pidiéndole su apoyo en la concesión del permiso de exportación.
El portavoz de la FiscalÃa de Stuttgart, Heiner Römhild, indicó al canal de televisión que se está investigando si estas donaciones a los partidos tuvieron algún efecto en la concesión del permiso a Heckler & Koch.
La Audiencia Provincial de Stuttgart (sur de Alemania) abrió el pasado 15 de mayo un proceso por presunta exportación ilegal de armas a México contra seis exempleados de Heckler & Koch después de que la fiscalÃa considerase que los acusados violaron en varias ocasiones la ley de control de exportación de armas.
Según la fiscalÃa, los acusados vendieron entre 2006 y 2009 cerca de 4 mil 500 fusiles, asà como ametralladores y munición por valor de 4.1 millones de euros en zonas mexicanas con problemas de violencia, algo prohibido según la legislación alemana.
Los acusados rechazaron los cargos y aseguraron que la venta de las armas a esas áreas problemáticas fue realizada por las autoridades mexicanas.
En el centro de este proceso, que continuará hasta octubre, está una reglamentación que exige a los compradores de armas alemanas una declaración sobre el destino de las mismas.