En un momento dado, Trenton "murió" en el quirófano durante unos 15 minutos
Por: Agencias
Londres.- El adolescente sufrió un trauma cerebral severo el pasado marzo cuando un remolque de carga en el que estaba montado volcó y le cayó en la cabeza.
Trenton sufrió siete fracturas de cráneo en el accidente, ocurrido en Mobile, Alabama, en el sur de Estados Unidos.
Tras el accidente, según explicó su madre, Jennifer Reindl. Trenton fue sometido a varias cirugÃas de craneotomÃa y sufrió insuficiencia renal y un paro cardÃaco. En un momento dado, Trenton "murió" en el quirófano durante unos 15 minutos, aseguró Reindl.
Después de las intervenciones, los médicos les dijeron a los padres que su hijo no se recuperarÃa e incluso declararon su "muerte cerebral", según señala la cadena estadounidense CBS News.
También les informaron que sus órganos eran compatibles con los cuerpos de cinco niños que necesitaban trasplantes, le contó la madre a CBS.
Al saber que los órganos de su hijo podÃan salvar a otros menores, la mujer firmó los documentos de donación. "Dijimos que sÃ, asà que mantuvieron vivo a Trenton solo para limpiar sus órganos", recordó Reindl.
Un dÃa antes de que lo desconectaran y le hicieran la última prueba de ondas cerebrales para determinar el momento de su muerte, Trenton mostró signos de conciencia. "Sus signos vitales se dispararon, por lo que cancelaron la prueba", señaló la madre.
Recuperación
Trenton está ahora en un lento proceso de recuperación. "Golpeé el concreto y el remolque cayó sobre mi cabeza. Después de eso, no recuerdo nada", le dijo el niño a la cadena local WALA-TV.
TodavÃa tiene dolores y convulsiones, y necesitará una cirugÃa para reimplantarle una parte del cráneo que los médicos mantienen congelada. Pero el joven camina y habla, incluso lee y desarrolla ejercicios de matemáticas, contó Reindl, que considera el caso de su hijo como "un milagro".
El propio Trenton le dijo a WALA-TV que cree que fue al cielo mientras estuvo inconsciente.
"Estaba en un campo abierto caminando recto", sostuvo el niño de 13 años. "No hay otra explicación más que Dios".

Con información de BBC Mundo