
Raúl Vera, obispo de Saltillo, aseguró que lo hecho por el obispo de Guerrero respondió a la necesidad de proteger a su feligresía. Vera aseguró que no se cometió ningún delito.
Por: Redacción
Saltillo, Coahuila.-Â El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, justificó la reunión que tuvo su homólogo de Chilpancingo, Guerrero, Salvador Rangel Mendoza, con miembros del crimen organizado para âmantener la paz electoralâ en la zona.
Durante 8 aí±os, desde 1987 hasta 1995, Vera López fue obispo de Ciudad Altamirano, una provincia religiosa vecina de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, cuyo obispo confesó haberse reunido con el crimen para hacer un pacto de paz.
Raúl Vera aseguró que lo hecho por el obispo guerrerense respondió a la necesidad de proteger y mantener la tranquilidad de su feligresía durante la época electoral y evitar un recrudecimiento de la violencia en aquella entidad.
RESPALDAN A RANGEL
El respaldo del obispo saltillense no fue el único que recibió Rangel Mendoza, desde Guadalajara el cardenal Juan Sandoval íí±iguez aseguró que los obispos deben orientar al pueblo.
En una entrevista que Vera López otorgó a un medio de divulgación nacional, el obispo aseguró que su homólogo no cometió ningún delito al reunirse con un líder del crimen y que a pesar de que se pueden tener varias interpretaciones del hecho, la intención del pastor guerrerense fue proteger a sus feligreses.
En otras ocasiones, el obispo Vera ha manifestado su preocupación y conocimiento sobre la problemática social que padece Guerrero, entidad donde él recibió su ordenación episcopal.