Por el glaucoma, el cual puede tener sÃntomas como la visión borrosa o halos de arcoiris.
Por OrquÃdea López Allec
Piedras Negras, Coah.- Por el glaucoma, el cual puede tener sÃntomas como la visión borrosa o halos de arcoiris, dolor de ojos o cabeza, especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social, advirtió que se pueden tener daños en la vista.
En el marco del DÃa Mundial del Glaucoma a conmemorarse este 12 de marzo, MarÃa Goretti Vargas, especialista en oftalmologÃa del IMSS Coahuila, subrayó que se recomienda a personas con diabetes, adultos mayores y con antecedentes familiares a no desestimar sÃntomas y acudir a revisión médica para una detección y tratamiento oportuno.
Explicó que este padecimiento es cronicodegenerativo y marca lesión en la vista al fallar el drenaje del lÃquido que produce el globo ocular para conservar la forma redonda del ojo y trae consecuencias irreversibles, como la pérdida parcial o total de la vista.
Enfatizó que se estima que el 50 por ciento de la población que sufre de glaucoma lo desconoce, ya que por lo general no presenta sÃntomas y suele afectar inicialmente un solo ojo, por lo que se recomienda estar alertas ante la presencia de las manifestaciones previamente mencionadas.
Por lo general, detalló que comienza con daño a la visión periférica (lateral), razón por la cual la mayor parte de quienes la padecen no se percatan del deterioro. Posteriormente se irradia hasta la parte central directa y es ahà donde se inician problemas de visibilidad clara.
“Existen otros factores de riesgo que deben ser considerados, como familiares con antecedentes de esta enfermedad y quienes consumen tabacoâ€, apuntó.
La especialista, precisó que el glaucoma se ubica en cuatro tipos, de ángulo abierto, donde el aumento en la presión suele ser pequeño y lento; es el más común y con mayor posibilidad de ser hereditario.
Por lo tanto, especificó que el de ángulo cerrado, ocurre cuando el lÃquido se bloquea súbitamente y no puede salir del ojo, lo que provoca una elevación rápida e intensa de la presión.
“El aumento a menudo es repentino y los sÃntomas aparecen y desaparecenâ€, indicó.
En tanto el modo secundario puede ser de ángulo abierto o cerrado y es el resultado de alguna otra condición médica en el ojo o en el organismo.
Mientras que el cuarto, es el congénito, el cual aparece en los bebés y la mayorÃa de los casos se nota cuando tienen pocos meses de nacidos.
“Se detecta opacidad en la parte frontal del ojo, agrandamiento y enrojecimiento, sensibilidad a la luz y lagrimeoâ€, apuntó.
Finalmente exhortó a las personas mayores de 35 años a realizarse exámenes de la vista por lo menos una vez al año, máxime si se familiariza con alguno de los factores de riesgo.
“En cuanto a los menores de edad, llevarlos previamente antes de iniciar su etapa escolar desde el jardÃn de niños y hasta la secundariaâ€, puntualizó.