AlegrÃa y tristeza al honrar a sus difuntos.
Por OrquÃdea López Allec
Piedras Negras, Coah.- A lo lejos se escucha el grito ¡Vengase que acá estoy! Mismo que caracteriza a don José Ãngel, que vende burritos con papa con salsa verde en el dÃa que cobra vida el panteón municipal y sus alrededores.
Es el dÃa de visitar a los fieles difuntos, a esos seres queridos que se han adelantado en el camino y a quienes se les recuerda este dÃa con alegrÃa y un dejo de tristeza.
Los habitantes de la colonia Buena Vista, aprovechan para apoyarse en su economÃa, algunos rentan sus terrenos como estacionamientos, otros improvisan restaurantitos, venden flores, entre otros productos.
Para llegar al panteón municipal que data de finales de la década de 1890, es inevitable que el estómago no reclame una empanada, unos taquitos, unas quesadillas o un elote, al percibir los ricos olores.
“No somos los mejores del mundo, pero sà los mejores del rumboâ€, precisa un comerciante hondureño que vende unos ricos elotes y quien adoptó a Piedras Negras como tierra para abrirse camino en la vida.
Cempasúchil y la bella Celosia plumosa roja, mejor conocida como Flor de Terciopelo o Cresta de gallo, adornan los puestos que ofrecen flores en venta, para embellecer cada una de las tumbas donde descasan los difuntos.
Hay que apurar el paso para alcanzar la misa que es oficiada para el descanso eterno, mientras pequeñas como Areli AbigaÃl Zavala, de 8 años de edad y su prima Dayra Anahà Hernández Castillo de 13, ofrecen al paso agua para las flores o sus servicios para limpiar la tumba.
“No cobramos una cantidad, es lo que nos quieran dar, lo máximo que nos han dado son 60 pesos y lo mÃnimo son 30 pesosâ€, precisa Dayra.
MarÃa Teresa Hernández Briones ha acudido acompañada de su familia a visitar a sus adorados hijos RocÃo Edith y Octavio Alonso.
Ya han limpiado su tumba, la cual luce con bellas flores amarillas y anaranjadas, las cuales le gustaban mucho a Octavio Alonso y se encuentran encerando la lápida y asà luzca hermosa.
Aunque visitan dos veces por semana la tumba de sus hijos, en esta fecha comparte que pasan casi todo el dÃa con ellos.
Se acerca la hora de la comida y previo a esta, algunos deciden comprar una manzana cubierta de pasta de tamarindo, las cuales de verlas hacen agua la boca.
Asà que se acercan a don Raúl Urrutia, de 74 años de edad, quien es originario de Saltillo, pero tiene siete viviendo en Piedras Negras y que indica con el corazón en la mano que la ciudad lo ha tratado de lo mejor.
A la entrada del panteón una señora sonriente ofrece frascos de medicina alternativa, por si uno tiene reumas, dolor de espalda, insomnio, dolor de estómago.
Hay para todo, destaca la señora, al reiterar que son productos cien por ciento naturales.
La rica cumbia hace alegrar el corazón de algunos presentes y de los ausentes.
Es la familia López Vázquez, sus integrante han llevado una bocina con la música preferida de dos de sus hermanos y una hermana, indica Bertha Rosa López.
Feria de la muerte » Habitantes de Piedras Negras aprovechan el DÃa de Muertos para ayudarse en su economÃa, rentan sus terrenos o se ponen a vender antojitos mexicanos.
» Algunos, que no son de esta ciudad, aprovechan para leer la suerte y vender flores.
Orgullosos de ser mexicanos
Caen en error por honrar a su difunto
Un hecho que llama la atención en el recorrido en el panteón municipal, se da al ver a la bandera mexicana en el suelo sobre una tumba y en ella un mensaje escrito a los fieles difuntos que ahà descansan.
Hace pensar que ignorando que están penados estos hechos, al considerarse un delito contra el lábaro patrio, la familia quiso honrar a sus seres queridos sintiéndose orgullosos de ser mexicanos.
Y es que de acuerdo al ArtÃculo 7 de la Ley sobre el Escudo, la bandera y el himno nacional, previa autorización de la Segob, solo las autoridades, instituciones o agrupaciones y los planteles educativos podrán inscribir en la bandera sus denominaciones siempre que esto contribuya al culto del sÃmbolo patrio y queda prohibido hacer cualquiera otra inscripción en la bandera.
De acuerdo al artÃculo 13, la bandera mexicana no debe de tocar el suelo, y si se tiene una falta de respeto al lábaro patrio, se pueden enfrentar sanciones de hasta 250 veces el salario mÃnimo o un arresto de hasta 36 horas.