
El muro de Donald Trump se enfrenta a otro problema: las terribles secuelas de los tres huracanes que afectaron a EEUU hace que haya otras prioridades que atender primero.
Por: AFP
Estados Unidos, Washington.-Â El Gobierno del presidente Donald Trump debe vérselas con las secuelas de los tres huracanes que arrasaron las costas de Texas y Miami, así como los estados de Carolina de Norte y Nueva írleans, donde hay zonas que siguen bajo el agua y decenas de miles de personas que abandonaron sus hogares.
La reconstrucción requerirá decenas de miles de millones de dólares sólo para empezar, y posiblemente a expensas de la prioridad política más conocida de Trump: el muro fronterizo.
La Casa Blanca había pedido mil 600 millones de dólares para construir 120 kilómetros iniciales de muro, el tramo más largo en el valle del río Bravo.
Este es una pequeí±a fracción del costo de la reconstrucción, pero los senadores demócratas han montado una fuerte oposición a los fondos para el muro.
Tres días antes del arribo del huracán âHarveyâ, Trump amenazó con paralizar el Gobierno si el Congreso no le daba los fondos. Esa amenaza al poco tiempo quedó descartada, como cualquier posible maniobra que vincule el muro a las medidas de mitigación del desastre.
âSi Trump dice, âescuchen, sólo tendrán los fondos de rescate si me dan el muroâ, es una calamidad política totalâ, dijo el consultor republicano texano Matt Mackowiak. âEs directamente insostenibleâ.
Antes de la tormenta, el Gobierno había dedicado meses a los preparativos discretos para iniciar la construcción. Esta empezaría en el Refugio de Vida Silvestre Santa Ana, un bosque floreciente lleno de mariposas y especies raras de aves junto al río Bravo, que no fue afectado por âHarveyâ.
Según los planes, se construirán otros 40 kilómetros en partes del dique, en tierras que teóricamente son controladas por el Gobierno y donde ya se han erigido vallas en el pasado. El resto de las obras abarcará pueblos sobre el río más al oeste.