
Obtiene su libertad Milton Hernández.
Por:Â Rosendo Zavala
Saltillo, Coahuila.-Â Tras comprobar que se defendió de la paliza que le daba su propio padre, un exconvicto fue absuelto por autoridades penales que le dictaron la no vinculación a proceso por el delito de parricidio, otorgándole la libertad, aunque el caso se seguirá investigando sin detenido. Durante la maí±ana de ayer, Milton Serafín Hernández Urbina escuchó el veredicto del juez de control encargado de las acciones, quien basó su resolución en torno a los elementos analizados durante la diligencia donde los deudos otorgaron su total apoyo al imputado. Y es que en la audiencia, el acusado ratificó su inocencia a la autoridad mostrando las múltiples huellas de violencia que tenía en todo el cuerpo, que iban desde moretones hasta lesiones mayores como cortaduras provocadas por el victimado padre de familia. En su declaración ante el fiscal asignado, el seí±alado narró la forma como se dieron los hechos apenas una semana atrás, afirmando que se defendió de las agresiones de las que estaba siendo objeto por parte de su padre identificado como Jesús Hernández. DE LAS PALABRAS A LOS GOLPES Con lujo de detalles, el individuo manifestó que el día de los hechos llegó tarde a su domicilio en la colonia Villas de la Angostura, provocando el enojo de su papá que le recriminó para luego pasar de las palabras a los golpes. Luego de que el infortunado arrojara una pesa a Milton, éste respondió de la misma forma aunque con diferente suerte, ya que un fragmento de la pesa hizo blanco en la cara de su progenitor, el golpe lastimó un vaso sanguíneo que le hizo perder una gran cantidad de sangre por dentro del rostro. Como consecuencia de eso, el hombre de 63 aí±os sufrió el desvanecimiento que le arrebató la vida casi de inmediato, mientras su verdugo intentaba darse a la fuga sin éxito porque fue retenido por la Policía antes de que pudiera conseguir su objetivo. A lo largo de los días, la madre de Milton se mantuvo al pendiente del proceso legal que se le seguía, abogando por él hasta que las autoridades penales determinaron no fincarle culpabilidad al comprobar que la reacción de este en el ataque había obedecido a una legítima defensa. Apenas en el 2010, el imputado había sido arrestado por autoridades que lo mantuvieron tras las rejas del Cereso de Saltillo durante varios aí±os, siendo apenas hace unos meses cuando le otorgaron la libertad.