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La pequeña tenía la ilusión de tener su propio puesto por lo que su padre le ayudó a preparar la limonada. Media hora después cuatro agentes llegaron para multar a la niña.
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Multan a una niña de 5 años por vender limonada

La pequeña tenía la ilusión de tener su propio puesto por lo que su padre le ayudó a preparar la limonada. Media hora después cuatro agentes llegaron para multar a la niña.

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Autor: Superchannel
22 de julio de 2017 a las 21:41 · 645 Vistas · 2 min de lectura

La pequeña tenía la ilusión de tener su propio puesto por lo que su padre le ayudó a preparar la limonada. Media hora después cuatro agentes llegaron para multar a la niña.

Por: Agencias

Londres.- La Policía de Londres multó con 150 libras (194 dólares) al padre de una niña de cinco años que colocó un puesto para vender limonada en la calle de su casa, aprovechando la ola de calor que azota Europa.

André Spicer, papá de la menor y profesor universitario, escribió un artículo que fue publicado por The Telegraph relatando lo que ocurrió. "Me quedé muy sorprendido cuando vi a los cuatro agentes de policía", dijo.

Como explicó al medio británico, su hija tuvo la idea de colocar el puesto de venta de limonada. "Un día, mientras volvíamos del colegio, me contó que le gustaría poner un puesto para vender algo. Cuando le pregunté qué le gustaría vender, me dijo que juguetes y comida".

Al caer en la cuenta de que no quería vender sus juguetes, se decidió por la limonada. "Tras media hora de trabajo con la batidora, teníamos cuatro jarras de limonada", relató Spicer.

"Colocamos el puesto al final de nuestra calle. ¿Quién quiere limonada?, gritaba mi hija. En un minuto llegó su primer cliente. La limonada desapareció rápidamente y su lata para el dinero se llenó. Fue un momento feliz. Media hora después llegaron cuatro agentes de policía", aseguró el docente de la Universidad de Londres.

Spicer dijo que su pequeña le preguntó varias veces si había hecho algo malo y que cuando le planteó que podían pedir un permiso para seguir vendiendo limonada otro día dijo: ¨No. Me da miedo”.

Las normas para vender en la calle en el barrio de Spicer establecen la obligatoriedad de contar con una licencia y de pagar una tasa de 75 libras por lo que los policías estaban en derecho de aplicar la multa. Sin embargo, las autoridades del ayuntamiento británico reconocen que a los agentes "les falló el sentido común".

En declaraciones recogidas por la BBC, un portavoz del ayuntamiento asegura que sienten "mucho" lo sucedido: "Esperamos que nuestros agentes muestren sentido común y usen su poder con sensibilidad. En esta ocasión, está claro que no ha sido así. La multa será cancelada inmediatamente. Hemos contactado con el señor Spicer y su hija para disculparnos".

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