Sienten el poder del muro

0
1324

Migrantes intentan cruzar a EU pero son repelidos con gases lacrimógenos por agentes fronterizos.

Por AFP

Tijuana, B.C.- Unos 500 migrantes centroamericanos se lanzaron sobre la valla fronteriza que divide a México de Estados Unidos en Tijuana, pero desistieron de cruzar al ser alcanzados por gases lacrimógenos y balas de goma desde el norte, al tiempo que los estadunidenses cerraron la frontera.

Desesperados de estar hacinados en un albergue donde hay aproximadamente 5 mil personas, unos 500 migrantes se treparon sobre una de las dos vallas fronterizas y un puñado consiguió por momentos superar la segunda, cubierta de alambre de púas.

“Estamos dispuestos a dejar aquí la vida con tal de pasar”, dijo Mario López, un hondureño que empujaba a su hija de 3 años a través de un agujero del muro fronterizo a ras de terreno durante la intentona.

La niña, que había perdido sus sandalias en la estampida, se arrastró en la tierra queriendo pasar al otro lado.

Unas tres horas después de la refriega, los migrantes, asustados y resignados, empezaron a regresar al albergue, y sólo unas decenas quedaba en las cercanías de la valla que separa a Tijuana de San Diego, California.

“Cuando nos echaron los gases químicos nos asustamos mucho, pensamos que nos iban a disparar y por eso nos alejamos del muro”, dijo Flor Jiménez, hondureña de 32 años, mientras empujaba una carriola.

“Nos habían dicho que si cruzábamos ya nos iban a dar asilo, porque estábamos en Estados Unidos, pero ahora parece que nos querían matar y nos dio mucho miedo”, añade esta mujer que viaja con su esposo, su hermana y su hija
pequeña.

La Secretaría de Gobernación de México advirtió en un comunicado que “procederá a deportar inmediatamente a las personas plenamente identificadas que participaron en estos hechos violentos”, aunque no informó de migrantes ya detenidos.

Por su parte, el Gobierno local de Tijuana dijo por su parte que por estos hechos han detenido a 24 hondureños y 15 mexicanos, sin precisar si los entregó a Gobernación. Tras el incidente, en puntos estratégicos de Tijuana desplegaron elementos antimotines y agentes migratorios mexicanos.

A la frontera

Todo empezó por la mañana, cuando un millar de migrantes salieron del albergue, donde algunos ya tienen una semana, para marchar hacia el puente fronterizo de El Chaparral, donde querían exigir, como hicieron el jueves sin incidentes, que Estados Unidos les permita pasar para solicitar refugio.

Pero unos 500, incluidas mujeres con niños, decidieron separarse de la columna para lanzarse hacia la valla, donde se empezaron a arremolinar, empujándose entre ellos en medio de gritos y llanto de niños.

“¿Ya estamos en Estados Unidos?”, preguntaron con desesperación migrantes mientras intentaban cruzar.

Desde México se escuchaban las sirenas de los vehículos de la Patrulla Fronteriza estadunidense que recorrían la zona levantando una nube de tierra.

Helicópteros estadunidenses sobrevolaron cerca de la frontera, controlando los intentos de los migrantes y lanzado gases lacrimógenos. Incluso cruzaron el límite y sobrevolaron el lado
mexicano.

La multitud trató de protegerse de los gases cubriéndose el rostro, mientras mujeres auxiliaban a los niños. Muchos recularon e incluso una mujer cayó del muro y se
desmayó.

“Nos van a matar!”, gritaba otra mujer tratando de recoger a la
desmayada.

La intentona tomó desprevenidas a la policía de Tijuana y a la Federal, que estaban cerca de la marcha y que se vieron superadas.

Tras el incidente, la agencia de aduanas y de seguridad fronteriza de Estados Unidos cerró por completo el paso fronterizo con Tijuana, aunque horas después permitía el paso de peatones.

Del otro lado

Un periodista de la AFP observó que un puñado de centroamericanos consiguió por momentos cruzar hacia territorio estadunidense, pero se regresaron cuando lanzaron los gases.

“Algunos grupos (de migrantes) trataron de manera violenta e intempestiva de ingresar por diversos medios y lugares a territorio estadunidense”, dijo a la televisora Milenio Alfonso Navarrete, secretario de Gobernación de México.

Navarrete dijo también que tienen identificadas “a dos o tres personas que estuvieron instigando de manera violenta” a los migrantes.

Junto al muro del lado mexicano quedaron esparcidas ropa, cobijas y otros objetos que los migrantes abandonaron para escalar la valla.

Estos migrantes, la mayoría hodureños, forman parte de una gigantesca caravana que llegó a sumar unos 7 mil, de los cuales 5 mil han llegado hasta Tijuana.

El presidente estadunidense Donald Trump advirtió que no permitirá que pidan refugio quienes crucen ilegalmente y amenazó con cerrar los más de 3 mil 200 km de frontera con México.

También presiona para que México albergue a los migrantes mientras esperan a que sus solicitudes de asilo sean procesadas en Estados Unidos.

El sábado, el diario The Washington Post publicó que Estados Unidos y el próximo Gobierno mexicano –encabezado por el izquierdista Andrés Manuel López Obrador– se encaminan a un acuerdo sobre el espinoso tema de los migrantes.

Olga Sánchez Cordero, actual senadora y futura ministra de Interior y quien era citada por el diario estadunidense para confirmar el acuerdo, precisó en un comunicado que aún no se ha cerrado pacto alguno, que el nuevo Gobierno asume el 1 de diciembre y su principal objetivo es preservar los derechos humanos de los migrantes.

Comments

comments