Refugio de Dios en territorio ‘del diablo’

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Para acceder a las instalaciones de esta casa se debe tomar una larga brecha en la cabecera del municipio.

Por: Agencias

Guadalupe, Chih.– El estadounidense Steven Brewer y su esposa Patricia Holguín, originaria de este municipio, han dedicado más de 16 años a materializar su proyecto “La Casa de las Gemas”, un refugio para niños vulnerables del Valle.

En una superficie de 11 hectáreas, situada en la sierra de Guadalupe, donde los grupos delictivos se pelean el territorio para el trasiego de drogas, armas y seres humanos, ahí se construye el enorme edificio en forma de cruz.

Se espera que a más tardar el próximo año este albergue reciba hasta 250 niñas y niños huérfanos o en condición de calle, en edades de los 4 a los 19 años.

Para acceder a las instalaciones de esta casa se debe tomar una larga brecha en la cabecera del municipio. El camino de terracería se torna conflictivo en las cunetas que forman los arroyos naturales, por lo que en temporada de lluvia el paso es más lento.

Al llegar se observa una barda de poco más de un metro de altura y que rodea la propiedad privada.

Sorprende que el muro que protege el perímetro del albergue sea bajo, especialmente porque ahí vivirán niños y porque merodea la delincuencia organizada.

“No es una cárcel, los niños no se van a fugar, no van a huir y tampoco nadie va a entrar sin autorización”, explica Fabiola Levario, quien profesa el judaísmo y lleva siete años impulsando este proyecto cristiano.

Ella explica que Steven, el fundador de la Casa de las Gemas, ha sido amagado, amenazado de muerte y privado de su libertad por ambos grupos en pugna por “la plaza”.

El último atentado ocurrió hace tres años, cuando a punta de pistola y con la cabeza cubierta lo llevaron a una casa de seguridad, donde lo amagaron para que evite hacer uso de las brechas de noche.

Sus captores le dijeron que sabían lo que hacía y lo respetaban por lo que prácticamente le dieron “permiso” para continuar su obra a favor de los niños y hasta le ofrecieron dinero.

“Él rechazó el dinero, le dieron un bachón en la cabeza, le dijeron que era un pendejo (sic) por no aceptar el dinero para concluir la obra, pero él fue firme al decirles que ese dinero no era necesario para obra de Dios, que era él quien proveía”, dice Fabiola.

A partir de ese momento, no han sufrido robos, ni se presentan hombres merodeando en vehículos por el lugar.

“Sin esas amenazas nos permite buscar ayuda para concluir la obra que lleva 16 años en proceso y que ha involucrado a voluntarios de diferentes partes del mundo”, asegura Fabiola.

Ayer esperaban que organizaciones civiles de Juárez, El Paso, Las Cruces, acudieran a conocer las instalaciones para que se sumen al proyecto que lleva un 90 por ciento de avance.

Fabiola explicó que se constituyeron en asociación civil y se registraron como Organización Tapestries México A.C. lo que les permitirá ser donatarias y recibir aportaciones que podrán ser deducibles de impuestos. Además de tramitar el registro ante la Procuraduría de Asistencia Jurídica y Social del DIF Estatal.

Las donaciones que han recibido ha sido en especie, pues los voluntarios han aportado el material y la mano de obra ha permitido contratar a los residentes de este municipio que demandan empleos bien remunerados.

El edificio en forma de cruz tiene distribuidas las habitaciones y cada una de ellas tiene capacidad para seis niños, pero de ser necesario se pueden adaptar más camas.

LA FE

El primer piso será destinado para los varones y las mujeres estarán alojadas en la planta alta.

Las habitaciones son temáticas y cada una cuenta con su propia historia, dice Fabiola al mostrar el lugar que cuenta en el centro con una fuente de piedra y un domo de cristal que permite ver el sol y las estrellas.

“Esta construcción tiene un estándar internacional y no se ha escatimado en gastos porque se busca la comodidad de los niños”, refiere Fabiola.

Mientras camina por los pasillos explica que una habitación para los niños fue patrocinada por un padre de familia originario de Nueva York que fue bombero y asistió a los lesionados en el ataque contra las torres gemelas.

Sus seres queridos decidieron que en homenaje al padre de familia la temática de la habitación fuera un Departamento de Bomberos y los perros Dálmata, la tradicional mascota, es parte importante en los dibujos animados que visten la habitación.

En la entrada principal se observa el casco original que el bombero usó ese fatal día y que tiene como mensaje la fe, la esperanza, y la necesidad al prójimo en forma desinteresada.

Otra habitación que destaca es “el cuarto de las mariposas” y fue patrocinada por una pareja que perdió por enfermedad a sus dos hijas. Una de ellas coleccionaba mariposas y la pareja acudió a realizar un voluntariado como parte de su proceso para superar la crisis que enfrentaban como matrimonio en duelo, dice Fabiola.

“El señor estaba muy enojado con Dios, reclamaba la muerte de sus hijas y en una crisis salió a caminar, él relata que estaba cuestionando a Dios por castigarlo y hacerlo perder lo que amaba y observó que una mariposa sobrevolaba y se paraba en su hombro, en la cara y fue cuando recordó que su hija amaba las mariposas”, narró la administradora.

El padre asumió que Dios le daba una respuesta y le decía que sus hijas estaban bien y lo amaban.

Entonces él decidió patrocinar la habitación y trabajar en ella. En el cuarto se observan decenas de mariposas y flores pintadas a lo largo de las paredes.

El personal contará con habitaciones para que pernocten en el lugar y estén al pendiente de los niños las 24 horas.

Tendrán talleres de artes y oficios, área de lavandería, cuarto de tareas, un comedor con capacidad para 500 personas, cuarto de refrigeración, almacenes para ropa, para alimentos, para materiales y consultorios para sicólogos y médicos.

La superficie construida es de 15 mil 300 metros cuadrados y eso incluye las viviendas de las personas que acudirán a realizar sus voluntariados en esta casa, dice Levario.

Los niños son las piedras preciosas de Dios, él así los ve y es nuestro deber protegerlos y amarlos, de ahí surge el nombre de la Casa de las Gemas, porque los niños del Valle son eso, gemas, asegura la administradora. (Luz del Carmen Sosa / El Diario)

SE PROYECTA

• Talleres de artes y oficios

• Área de lavandería

• Cuarto de tareas

• Comedor con capacidad para 500 personas

• Cuarto de refrigeración

• Almacenes para ropa y alimentos

• Consultorios para sicólogos y médicos

• Viviendas para el voluntariado

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