‘Nos obligaron a ver cómo mataban al niño’: sobreviviente de matanza en Minatitlán

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Sobrevivientes del ataque relataron que los sicarios, al parecer “drogados o borrachos”, los obligaron a ver cómo remataban los cuerpos de las 13 víctimas

Por: Excélsior 

“Eran muchos, como seis. Dispararon y nos obligaron a ver cómo lo hacían, cómo mataban al niño, a su papá, a las señoras que bailaban”, recordó una de las sobrevivientes de la masacre del Viernes Santo, en Minatitlán, al narrar la crueldad de los sicarios que acabaron con la vida de las personas, incluido un pequeño de un año de nacido, Santiago.

El horror es indescriptible y lo narrado apenas y se aproxima a lo que en realidad vivieron en esos minutos que para algunos fueron la antesala de la muerte.

“Uno me apuntó y yo grité Dios, en tus manos encomiendo mi espíritu y perdóname por tu sangre preciosa, la sangre de Cristo tiene poder. En ese momento oí disparos y pensaba que la que seguía era yo”, señaló entre llantos.

Otra víctima recordó que era como si buscaran a alguien y por eso disparaban. “Estaban como drogados o borrachos”. Recordó el terror y de cómo, pese a que pedían piedad para el pequeño Santiago, los sicarios no tuvieron piedad y lo remataron.

Con sentimientos encontrados, los sobrevivientes que fueron a la fiesta, pero se fueron temprano, admitieron que había cierto resquemor por haber hecho una reunión de este tipo en un día “de guardar” y lo consideraron un castigo. Otros sólo se conduelen por este ataque que consideraron no tenían por qué padecer.

No obstante, otra de las sobrevivientes expusó que “al bebé lo siguieron rematando, le dieron en el corazoncito, cómo no se van a dar cuenta si lo traía la mamá cargando. A la mamá también le dieron. Yo creo que el papá lo quiso cubrir, pero le dieron en la cara”, comentó.

Las versiones indican que, en efecto, los pistoleros buscaban a alguien, sin embargo, pese a que mataron a más de una decena de personas, todavía torturaron sicológicamente a quienes sobrevivieron, pues los obligaron a observar cómo los acribillaban.

Horas antes, por la madrugada, dos vehículos fueron encontrados incendiados muy cerca del puente Coatzacoalcos 2; las autoridades presumen que podrían ser los que usaron los asesinos para moverse durante el ataque y para escapar.

La Fiscalía confirmó que fueron 13 los decesos, entre ellos, Heber Reyes, quien era el propietario de la palapa La Potra y de quien se dice que laboraba en el sindicato petrolero, donde se llevaba a cabo la fiesta familiar, en donde se escuchaba música de Celia Cruz. También estuvo Juan René López Velázquez, quien era secretario de Previsón Social del sindicato petrolero. Ayer en una funeraria de Minatitlán fueron velados los restos de los asesinados.

La madre del menor, Nancy Olivares, lucha por su vida en el hospital de Pemex, al igual que Leonor Ramos, Karla Cabrera, Fulvia Salinas y Marcos Aurelio Davis de quienes se presumía fallecieron, al igual que Leonor Ramos, al final se dijo que están graves.

 

HABRÁ TRANQUILIDAD: GOBERNADOR

 

Funcionarios estatales y federales que conforman la Mesa para la Construcción de la Paz Veracruz, encabezada por el gobernador Cuitláhuac García, han sostenido dos reuniones de seguridad para dar seguimiento al operativo de búsqueda y captura de los responsables del ataque ocurrido en Minatitlán.

Por instrucciones del mandatario estatal, con el apoyo de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina-Armada de México, Policía Federal y la Fiscalía General de la República, en la región sur de Veracruz se intensificó la presencia de elementos de seguridad.

El gobernador condenó la violencia provocada por grupos criminales y, al mismo tiempo, instruyó a mantener el operativo hasta garantizar el Estado de derecho.

“Desde las primeras horas sostuve reuniones con las fuerzas de seguridad del estado y federales, con la firma convicción de que vamos a dar con los responsables y hacer prevalecer el Estado de derecho. Estamos comprometidos para ello, en regresar la tranquilidad a los veracruzanos”, manifestó el gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

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