Luis Videgaray: de mano derecha de Peña Nieto a ‘traidor a la patria’

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Al concluir el sexenio, Videgaray Caso huyó de México y se mantuvo en un perfil bajo.

Por: Grupo Zócalo

Ciudad de México.- Luis Videgaray, quien fuera la mano derecha y secretario de Hacienda del expresidente Enrique Peña Nieto, se encuentra junto al priista y otros funcionarios en la mira de la Fiscalía General de la República (FGR), que lo acusó de cinco delitos federales, entre ellos «traición a la patria», por lo que solicitó una orden de aprehensión que habría sido rechazada por el poder judicial.

Considerado el segundo hombre más poderoso del gobierno de Peña Nieto, el peso de Luis Videgaray en las decisiones era tal que se cree que sus opiniones eran más influyentes que las de cualquier otro colaborador cercano del priista, por lo que no había asunto crucial que no pasara por sus manos.

En un solo sexenio estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para luego presentar su dimisión a la luz de la polémica reunión que él mismo defendió entre Trump (siendo candidato) y el presidente mexicano. Luego pasó a hacerse cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), continuando bajo la protección de su amigo Peña Nieto.

Al concluir el sexenio, Videgaray Caso huyó de México y se mantuvo en un perfil bajo, convertido desde hace un año en profesor del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, desde donde ve crecer la polémica por las nuevas acusaciones en su contra.

La captura y extradición del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, quien desde su llegada a México ha colaborado con las autoridades como testigo protegido, ha complicado las cosas para el expresidente y sus funcionarios, que han sido implicados en grandes entramados de corrupción, como «La Estafa Maestra» y el caso Odebrecht, poniendo cada vez más en duda el papel que jugó en ese sexenio Videgaray.

La mano derecha de Peña Nieto

La relación de Luis Videgaray con Peña Nieto no inició con la llegada del priista a la presidencia, sino que que se remonta varios años más atrás. Fue en 2005 cuando comenzó a trabajar con el exmandatario, que por aquel entonces era gobernador del Estado de México.

El exfuncionario comenzó brindando asesorías a Peña Nieto para el manejo de la deuda del Estado de México mientras trabajaba para la empresa Protego, propiedad de otro exsecretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella. Ese fue apenas el inicio, pues el mismo se convirtió en secretario de Finanzas del gobierno mexiquense, para luego pasar a ser diputado federal y presidir la Comisión de Hacienda de la Cámara.

También se hizo cargo de coordinar dos campañas políticas de priistas: la de Eruviel Ávila para gobernador del Edomex en 2011, y la de Enrique Peña Nieto para la presidencia en 2012, en la cual también se sumó Emilio Lozoya.

Al poco tiempo de que Peña Nieto ganara la presidencia, tuvo lugar la primera polémica que involucró a Luis Videgaray: integrantes del PAN y de Movimiento Progresista acusaron la existencia de un entramado financiero con las empresas Inizzio y Efra involucradas, y con el cual se destinaron recursos a la campaña presidencial del priista mediante el uso de tarjetas bancarias «Sí vale», propiedad de Monex.

Investigaciones periodísticas revelaron después que mediante esta red fianciera se hacía legar dinero a diversos operadores del PRI en los distritos electorales. Asimismo, se ofrecieron a los electores tarjetas de monederos electrónicos por todo el país cambio de otorgar su voto al PRI, sumando un total de 66.3 millones de pesos en 7 mil 851 tarjetas.

A la luz de la polémica, la Unidad de Fiscalización del Consejo General del entonces llamado Instituto Federal Electoral (actual INE), determinó en enero de 2013 que fue legal dicha red financiera, tanto la entrega de tarjetas como los contratos celebrados ente el PRI y sus operadores.

Mientras la investigación avanzaba, Videgaray estuvo a cargo de coordinar la transición de gobierno, y posteriormente fue designado secretario de Hacienda, convirtiéndose en el principal intermediario con los legisladores durante las negociaciones de la Reforma Fiscal.

También se hizo cargo de diseñar los Presupuestos de Egresos de 2013 y 2014, así como del diseño de laa Reforma Financiera, una de las centrales del sexenio peñista.

Luis Videgaray, de aliado de Peña Nieto a traidor a la patria

Como titular de la Secretaría de Hacienda, era el jefe directo de Emilio Lozoya estando este al frente de Pemex, cargo que precisamente alcanzó con el apoyo de Videgaray, que a la par era miembro del Consejo de Administración de Pemex, por lo que habría dado su respaldo a la compra de la planta «chatarra» de Agronitrogenados a Altos Hornos de México (AHMSA) y los contratos otorgados a la constructora brasileña Odebrecht, dos casos por los que Lozoya actualmente es acusado.

Cabe decir que tanto la compra de Agronitrogenados como el caso Odebrecht se llevaron a cabo gracias a créditos multimillonarios proporcionados por el Banco Mexicano de Comercio Exterior (Bancomext) y Nacional Financiera (Nafin), en cuyos consejos de administración también figuraba Luis Videgaray como presidente.

Sin embargo, en 2016 se vio orillado a renunciar a su cargo en esa dependencia ante la polémica provocada por la invitación a Los Pinos a los entonces candidatos por la presidencia de Estados Unidos: la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, quien durante su campaña acusó a los mexicanos de ser delincuentes y abusadores mientras prometía un muro fronterizo que sería pagado por México.

Finalmente, Trump aceptó y fue recibido en Los Pinos, donde se reunió con Enrique Peña Nieto pese a las numerosas críticas de la opinión pública, que concibió dicho acto como un agravio. Pronto se supo que fue el propio Videgaray Caso quien convenció a Peña Nieto de invitar a Trump. Él defendió públicamente esa decisión, asegurando que el presidente mexicano actuó «como un hombre de Estado».

Videgaray Caso presentó su renuncia a Hacienda, pero Peña Nieto no dejó de protegerlo, y pese a la polémica lo nombró titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, al que el funcionario llegó diciendo que iba a «aprender».

Entonces ocurrió un nuevo escándalo: Luis Videgaray anunció su decisión de otorgar la distinción Orden del Águila Azteca a Jared Kushner, nada menos que el yerno de Trump y el principal asesor de la Casa Blanca.

El siguiente escándalo que empañó su carrera política tuvo lugar en 2015, cuanndo el periódico estadounidense The Wall Street Journal dio a conocer que Videgaray Caso había comprado una casa en Malinalco (Edomex) al fundador de Grupo Higa, Juan Armando Hinojosa, contratista muy cercano al gobierno de Peña.

Videgaray admitió entonces la compra, pero argumentó que se trató de una operación «legal y dentro de los parámetros del mercado», y continuó incólume frente a la Secretaría de Hacienda.

Es una atribución del presidente y la quiero dar», salió en la defensa Peña Nieto ante las nuevas críticas.

Este «afectuoso» gesto constituyó una forma de agradecr a Kushner su apoyo para alcanzar la negociación del nuevo Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Con información de Debate

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