La bulimia y anorexia no son ‘chiflazones’; aumentan los casos en Coahuila

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La Secretaría de Salud reporta 22 mil casos anuales de trastornos alimenticios.

Por: Ernesto Acosta

Saltillo, Coah.- La bulimia y anorexia no son “chiflazones”, son trastornos mentales que pueden llevar a la muerte o a intentos de suicidio, incluso, representar riesgo no solo para quien los padece, sino para aquellos rodean a las pacientes, por llevar al límite entre la cordura y la locura…

Una mujer, joven, acompañaba a su novio en el carro de este. Platicaban mientras él conducía, de pronto discuten, ella se enoja, pierde el control, toma el volante, forcejean y el vehículo termina “ensartado” contra un poste de luz.

Son hospitalizados, sometidos a operaciones, sobreviven, se recuperan y son dados de alta. El novio la convence para ir a terapia sicológica y con las sesiones sale a relucir un Trastorno de Conducta Alimentaria: anorexia.

Otro caso. Una persona, profesionista, joven, sufre un TCA en un grado extremo por lo que hace unos meses llegó al consultorio pesando apenas 28 kilogramos.

Su vida estuvo en grave riesgo, por fortuna, recibió ayuda inmediata y fue sometida a un régimen alimentario especial. En 3 o 4 meses recuperó 18 kilos, evoluciona satisfactoriamente, le echa muchas ganas, encontró una motivación para superarse y salir adelante.

Aumentan casos

Bárbara Pérez Pedraza, doctora en Sicología de la Salud, advierte que en México los casos aumentaron 300% en los últimos años. La Secretaría de Salud reporta 22 mil casos anuales con Trastornos de la Conducta Alimentaria.

“La bulimia y la anorexia son catalogados como trastornos mentales. La anorexia se caracteriza por miedo a ganar peso, evitar comer, tener actividad física rigurosa para no ganar peso”.

“La bulimia tiene dos características, la principal es un atracón, que consiste en consumir una gran cantidad de comida, seguida por la purga por vómito o con laxante, y realizar actividad física rigurosa”.

Varios factores les dan origen: por ejemplo, una madre controladora con el cuerpo de su hija a temprana edad y familiares que critican el cuerpo de las personas, que imponen la alimentación o que la restringen y que hacen comentarios negativos tipo “eso te va a engordar”.

El ambiente hostil contra la imagen corporal lo generan la familia, la pareja y hasta los compañeros, lo que conduce a la inseguridad.

Investigando más a fondo se encuentra que, en ocasiones, la madre presenta trastorno mental, como depresión y ansiedad, y conductas alimentarias de riesgo, como dietas rigurosas y hacer ejercicio para bajar de peso, no para estar saludable, y tomar laxantes.

Niñas y jovencitas se enfrentan a una cultura que promueve la figura delgada como lo más bello. Se calcula que 2.4% de las mujeres sufre anorexia y bulimia, lo mismo que el .8% de los jóvenes.

Preocupa que los cuadros de bulimia y anorexia ahora se presentan en niñas de 6 años en adelante, sin embargo, al no reunir todas las características de los TCA, no se considera que tienen el padecimiento.

“Hay muestras subclínicas, es decir, que no cumplen con una o dos características, sobre todo la edad: en menores de 15 años también hay prevalencia de TCA, no se les puede llamar como anorexia y bulimia, porque no reúnen el requisito de edad, pero en estas pruebas subclínicas casi duplican la prevalencia en anorexia y bulimia”, explica.

Signos de alerta:

– Preocupación por el peso.

– Comentarios tipo ‘es que estoy gorda’, ‘esto no se me ve bien porque se me sale la lonja.

– También hay cambios en el cuerpo, se ponen amarillos los dedos, la lengua, la boca, la piel se ve quebradiza, sin humectación.

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