Histórica graduación; produce Piedras Negras 15 médicos

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El viernes por la noche se llevó a cabo la graduación de los 15 primeros médicos graduados de la UAdeC. La ceremonia contó con la presencia de familiares y autoridades.

Por: Siboney Alvarado

Piedras Negras, Coah. En un hecho que marca la historia de Piedras Negras, la noche del viernes, tuvo lugar la ceremonia de graduación de la primer generación de la Escuela de Medicina Unidad Norte de la Universidad Autónoma de Coahuila, acto que tuvo como marco el Teatro de la Ciudad Licenciado José Manuel Maldonado Maldonado.

El evento en el que egresaron 15 alumnos, estuvo atestiguado por el actual rector, Salvador Hernández Vélez, el coordinador de la Unidad Norte, Javier Toledo, el director de la institución, Sergio Martínez Arroyo, el padrino de generación Antonio Gutiérrez Garza, así como el director de Salud Municipal, Héctor Hermilo Rodríguez, en representación del alcalde Fernando Purón.

En un emotivo mensaje, ante familiares, invitados especiales; entre los que se encontraban directivos de instituciones de salud de la ciudad, e instituciones educativas, el director de la institución, Sergio Martínez Arroyo, resaltó la importancia que reviste para Piedras Negras, el contar con la primera generación de médicos egresados en esta ciudad.

Indicó que es un motivo de orgullo y un privilegio, ver cristalizado lo que comenzó como un sueño de un grupo de personas que hoy se consolida, no obstante de reconocer el camino que aún falta por recorrer.

El encargado de hacer el último pase de lista, de los egresados como médicos internos de pregrado, fue el médico y docente, Miguel Maldonado Valdés, quien expresó un emotivo mensaje de despedida, al reconocer el esfuerzo que los llevó a culminar este proyecto de vida.

Durante la ceremonia, los alumnos entregaron un reconocimiento al padrino de generación, Antonio Gutiérrez Garza, que se llevó la ovación de los presentes durante su mensaje, así como al director en un gesto de agradecimiento por el respaldo recibido durante los cinco años de su formación.

Al término de la ceremonia, se presentaron las memorias, de los cinco años de preparación académica de los egresados y una presentación especial, de la Rondalla del plantel, con la última participación de Christopher Roberto Fraire Dávila, coordinador de la rondalla y alumno egresado de la primera generación.

‘Son un grupo vanguardista’

Al formar parte de la primer generación de médicos egresados, de la Escuela de Medicina Unidad Norte, el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Salvador Hernández Vélez, señaló que se trata de un grupo vanguardista, que abren la brecha para las futuras generaciones de la institución.

Durante su mensaje a los jóvenes egresados, el rector de la máxima casa de estudios se dijo contento de presenciar y atestiguar la ceremonia de graduación de esta primera generación de médicos en Piedras Negras, hecho que consideró representa una gran responsabilidad para cada uno.

Recordó que La Universidad Autónoma de Coahuila cumple 60 años de existencia, fundada en 1957, también nació la Facultad de Medicina de Torreón.

“Coincidentemente también fueron 15 los egresados de la primer generación, esto no significa que sean un grupo pequeño, son un grupo vanguardista porque son ustedes los que están abriendo la brecha para todas las nuevas generaciones que van a salir de esta Escuela de Medicina, llevan una gran responsabilidad bajo sus hombros”, expresó.

‘Es un honor ser el padrino’

Es un honor ser el padrino de la primera generación de la Escuela de Medicina que quedará en la historia de la escuela, Piedras Negras, de Coahuila y México, dijo emocionado el padrino don Antonio Gutiérrez Garza.

Les brindó un saludo y felicitó a los maestros, médicos que participaron en este hecho histórico porque permiten que esté egresando la primera generación de médicos, de muchas más que vendrán, dijo.

Hay que alabar también a las autoridades y al patronato que intervino en las gestiones para que se abriera en Piedras Negras la Escuela de Medicina, que iniciaron en el 2013 en un edificio prestado en la Facultad de Administración y Contaduría, después pasaron a la Escuela de la Salud y finalmente ya tienen su edificio de donde saldrán muchas más generaciones que vendrán a satisfacer la demanda que se tiene en la región.

Los médicos que se están recibiendo, la mayoría se va a quedar aquí, algunos de ellos piensan hacer alguna especialidad, algunos irán a otra parte, pero la mayoría se quedará aquí, porque ellos me lo han externado, dijo.

Estoy seguro, que en estos momentos ya se tiene mucha demanda, que motivarán a que vengan más generaciones de las que mucha gente quiere ver y espera que se queden en la ciudad.

A don Antonio Gutiérrez le dio mucho gusto saber que entre sus ahijados médicos, está un joven Édgar Becerril y le da mucho orgullo y satisfacción saber que es su paisano, él es de Nueva Rosita, por lo cual está seguro que estará trabajando allá como médico.

Don Antonio Gutiérrez Garza dijo que su nombre pasará también a la historia, porque es el padrino de la generación, “me siento muy orgulloso por esta gran distinción”.

Felicitó a los padres de familia que con muchos sacrificios estuvieron apoyando a sus hijos en estos cinco años de estudios, parecía que nunca se llegaría, pero finalmente llegó la hora y bienvenidos a los nuevos médicos de la primera generación de la Escuela de Medicina.

‘Felices por ser la primera generación’

En representación de los alumnos egresados, correspondió a Naomy Betsabé Castán Ibarra, el mensaje de despedida de la primera generación de médicos egresados de la Escuela de Medicina Unidad Norte de la Universidad Autónoma de Coahuila.

“Es un honor haber representado a la primera generación de la Escuela de Medicina de Piedras Negras, han pasado cinco años, la fecha se llegó, no es el final del camino, pero es un buen momento en el que podemos detenernos y celebrar a donde hemos llegado y tomar fuerza para el futuro”.

Durante el mensaje, recordó que atrás quedó el 23 de enero de 2013, en el que iniciaron la aventura con deseos de convertirse en algo que entonces parecía muy lejano, en médicos.

“Ese día de enero además de nosotros, inició la escuela, en instalaciones que no eran nuestras, fueron prestadas por la Facultad de Administración y Contaduría, en donde estuvimos algunos días, después nos mudamos a otras instalaciones, fue el turno de la Escuela de Ciencias de la Salud y nuestros compañeros de Nutrición y Enfermería, que nos mostraron su generosidad”.

Destacó la contribución de los médicos que fueron sus maestros y de quienes adquirieron los conocimientos hasta la conclusión de su formación académica, respaldo que agradeció en nombre de toda la generación, así como al personal directivo y administrativo y de cada una de las áreas, así como de cada una de sus familias.

 

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