¿Fraude? Estadísticas desmienten a la OEA sobre Bolivia

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Un análisis estadístico realizado por el Centro de Investigación Política y Económica desmiente la auditoría electoral de la OEA.

Por: Grupo Zócalo

Bolivia.- Un análisis estadístico desmiente la auditoría electoral de la OEA en Bolivia y el supuesto ‘salto’ en favor de Evo Morales sobre el final del conteo. Elaborado por un centro de estudios con sede en Washington, el informe cuestiona la actuación de la Organización de los Estados Americanos y la existencia de fraude en las elecciones bolivianas.

A pesar de que el golpe de Estado contra Evo Morales dejó en segundo plano la polémica por la regularidad de las elecciones nacionales del 20 de octubre en Bolivia, el informe preliminar que la Organización de Estados Americanos (OEA) hizo sobre los comicios es cuestionado por una entidad estadounidense que asegura que no existen evidencias de fraude.

En efecto, el Centro de Investigación Política y Económica (CEPR, por sus siglas en inglés) —una organización con sede en Washington cuyo objetivo es “promover el debate democrático”— analizó en un informe el trabajo del Grupo de Auditores del Proceso Electoral en Bolivia, en el que se basó la OEA para cuestionar la victoria de Morales en primera vuelta.

El informe del CEPR recoge la preocupación manifestada en un primer momento por la OEA por lo que consideró un “cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares conocidos tras el cierre de las urnas”, en referencia a la mayor cantidad de apoyos a Evo Morales contabilizados tras la interrupción del conteo de votos que se produjo durante el escrutinio primario.

Para el CEPR “los resultados finales del conteo rápido no fueron difíciles de justificar” y la brecha entre Morales y el segundo candidato más votado, Carlos Mesa, “se amplió constantemente a medida que avanzaba el proceso de conteo”.

“[La suma de votos a Morales] fue un fenómeno predecible y poco sorprendente que no debió sorprender a la misión de la OEA”, señala el estudio.

En efecto, el análisis del centro estadounidense recuerda que “un fenómeno general que sucede en varios países del mundo es que aquellas áreas que transmiten con mayor demora sus resultados son a menudo política y demográficamente diferentes que las anteriores”.

En Bolivia, esto ha sucedido durante los últimos 15 años en las zonas rurales y periféricas del país, que “han tendido a apoyar en una proporción bastante mayor a Morales y al Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP)”.

Para uno de los directores del CEPR, Mark Weisbrot, los observadores de la OEA cayeron en “una falsedad importante de sus reportes previos, pretendiendo que hubo un salto ‘inusual’ en el margen de voto de Evo Morales sobre el final del conteo rápido”. A través de Twitter, Weisbrot divulgó una gráfica para demostrar que “el cambio fue en los hechos gradual”.

“En total, estos análisis confirman que las tendencias generales en los resultados tanto del conteo rápido como del conteo oficial son fácilmente explicables y consistentes con el hecho de que las áreas rurales que transmiten más tarde sus actas favorecen en gran medida al MAS-IPSP, especialmente en la carrera presidencial. Además, y contrario a las declaraciones públicas de la misión de la OEA, un análisis de los resultados del conteo rápido hasta el porcentaje (83.85%) en el que fue interrumpido el día de las elecciones, predice un resultado que es extremadamente similar a los resultados finales reales”, concluye el análisis.

La organización estadounidense también recordó que en Bolivia existen dos tipos de conteo de votos, el preliminar, conocido como Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), y el conteo oficial, que se realiza en una segunda instancia. De acuerdo a la normativa boliviana, solamente el conteo oficial es legalmente vinculante. En ese sentido, el análisis consigna que “el recuento de votos oficiales legalmente vinculantes no se detuvo durante ningún período significativo”.

El CEPR señaló además “la politización del proceso de observación electoral” en la que incurrieron los enviados de la OEA en el caso boliviano. Al respecto, el informe acusa a la OEA de haber difundido “dudas sin fundamento” sobre el proceso electoral a través de comunicados de prensa y en un informe preliminar.

Con información de Sputnik

 

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