“Estoy satisfecho y agradecido”, dice Javier Calzada sobre condena del padre Meño

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Javier Calzada nos visitó en el estudio y nos explicó lo que para él representó la decisión tomada este día por los magistrados en Saltillo, además de los retos a los que se ha enfrentado a lo largo del juicio contra el “padre Meño”.

Por: Alberto Cázarez

Piedras Negras, Coahuila; 30 enero 2020.- Este jueves, magistrados del Centro de Justicia Penal en Saltillo determinaron mantener la sentencia de 13 años y 10 días dictaminada previamente en contra del exsacerdote Juan Manuel Riojas Martínez, el “padre Meño”, por los delitos de violación calificada y violación calificada en grado de tentativa.

Con el fin de contarnos lo que la ratificación de esta condena significa en su vida y en la de su familia, este jueves nos visitó en TeleZócalo Nocturno, conducido por Francisco Juaristi, el joven Javier Calzada, quien en marzo de 2017 presentó la primera de las dos denuncias contra el eclesiástico.

El exseminarista, ahora convertido en un joven estudiante de derecho de 21 años, dijo sentirse agradecido y muy satisfecho con las autoridades por haber hecho justicia.

“En lo personal, pienso que hasta el momento ha habido una buena actuación tanto de mis abogados como de la Fiscalía”, señaló.

El proceso, que lleva ya casi tres años, ha sido difícil para Javier, pues ha tenido que balancear su vida de estudiante con un largo proceso legal, además de enfrentarse a una realidad en que se vio abandonado por la institución en la que creía:

“Ha sido un poco decepcionante porque prácticamente ninguna de las personas (dentro de la Iglesia) que para mí eran importantes se acercaron para brindarme su apoyo o brindarme su amistad”.

Esta realidad lo ha marcado de una manera mucho más profunda que lo meramente físico o emocional, pues el calvario sufrido ha afectado su otrora firme relación con Dios:

“Sí ha tenido un impacto (la reacción de la Iglesia). He estado un poco retirado en cuanto a volver a asistir a un templo”, declaró con tristeza Javier y añadió que no vio que el caso haya sido tratado con imparcialidad por las autoridades religiosas.

En su vida actual, Javier Calzada se dedica a su trabajo y a conseguir su licenciatura en derecho, especialidad en la que pasará a sexto semestre este próximo febrero.

“Pues llevo una vida muy reservada después de lo que me sucedió, mi vida es la escuela, mis amigos, mi trabajo y en eso ocupo mi tiempo”, explicó.

Antes de despedirse, nuestro invitado animó a quienes vivan situaciones similares a que se atrevan a denunciar, pues aunque la experiencia es difícil, al final de cuentas todo vale la pena.

“Yo les diría que sí se puede, podemos tener justicia. Vivimos en un país en donde no creemos en la justicia, pero no hay que bajar la guardia y (hay que creer) que sí se puede obtener este resultado”, finalizó.

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