Denuncian desaparición colectiva de jovencitas

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Padres de familia creen que hay una presunta red de trata en altamar.

Por: Agencias

Ciudad de México.- En noviembre de 2011, un grupo de mujeres jóvenes desapareció de manera muy similar sin que hasta ahora se sepa su paradero. Algunas fueron invitadas a participar en supuestas fiestas como edecanes y otras como acompañantes. Jamás las volvieron a ver. En esas fechas, la presencia de un barco de bandera panameña, el Almawashi, despierta la sospecha de familiares, que aún conservan la esperanza de ver de regreso a sus hijos e hijas, porque deducen que la nave puede formar parte de una red de tratantes cuyo destino final es Turquía.

Desde 2011, las denuncias por desaparición de mujeres jóvenes en Veracruz han sido manejadas como parte de un contexto de asesinatos del crimen organizado, sin que la Procuraduría de Veracruz haya tomado en cuenta el vínculo que puede haber con casos de trata.

La PGR tiene en sus archivos las averiguaciones previas por las desapariciones de los hermanos Jesús y Karla Nayeli Saldaña, ocurrida en noviembre de 2011, en la que incluye los testimonios del padre de ambos, Carlos Saldaña Grajales, quien menciona la presencia de dicho navío justo cuando ocurrió el mayor número de desapariciones de mujeres de características similares.

IBA POR GANADO

Entre noviembre y diciembre de 2011 atracó el barco en el puerto de Veracruz, con el fin de llevarse 20 mil cabezas de ganado. Hubo quejas porque de la nave despedía una serie de olores desagradables que, incluso, generó quejas entre los prestadores de servicios porque aseguraban que alejaba el turismo. Fue tal el escándalo que ordenaron el retiro del barco, el cual estuvo fondeado atrás de la isla de Sacrificios durante más de un mes.

Saldaña, empleado de Comunicación Social del Gobierno estatal, aseguró que los argumentos para tener detenido el barco sonaban inverosímiles, como no reunir el total de reses. Afirma que sí cargaron ganado, pero en un número mucho menor. Incluso los encargados de los muelles le dijeron entonces que no llegaron muchos camiones con ganado. El barco zarpó y atracó también en Minatitlán.

Coincidentemente, en ese periodo se incrementó el número de personas desaparecidas, de octubre de 2011 a enero de 2012, principalmente de mujeres jóvenes, aunque también hubo desa-parecidos.

“A mí me reconoció la Fiscalía que en ese periodo hubo cerca de 60 desapariciones relacionadas entre sí, en circunstancias similares”, aseveró Carlos Saldaña. En ese periodo, ocurrió la desaparición de 16 jóvenes, mujeres y varones, entre ellos sus hijos.

El navío tenía como destino Turquía, reconocida entre organizaciones mundiales como el lugar más cruel para la trata de personas. Las rutas seguidas por el barco no lograron colocarlo nuevamente en las costas mexicanas. Los antiguos archivos de ruta están ahora en poder de la Secretaría de Marina, ya que desaparecieron de las Capitanías de Puerto. Desde esa fecha, el barco no volvió a Veracruz.

NO QUIEREN VER

Para Aracely Salcedo, madre de Rubí, joven desaparecida en Orizaba en 2012, las autoridades no han querido poner atención a las redes de trata de mujeres jóvenes. En su caso, la delincuencia organizada le arrebató a su hija, una chica con una belleza y aspecto similar a la de otras desaparecidas. Integrante del Colectivo de Familiares de Desaparecidos Orizaba–Córdoba, Salcedo ha sido fuerte crítica de que las autoridades no hayan hecho caso de las cientos de desapariciones ocurridas en el estado.

La activista refiere que las ciudades donde más jovencitas han desaparecido son Veracruz, Boca del Río, Orizaba, Córdoba, Ciudad Mendoza y Acultzingo, que “forman parte de un columpio en el que también figuran Tamaulipas, Puebla y Tlaxcala. “A nosotros han acudido familias para que les orientemos dónde pueden encontrar a sus niñas; son jovencitas enganchadas por el Facebook o por anuncios en el que las invitan a participar como modelos o edecanes, se las llevan y ya no regresan”.

‘ESTÁ VIVO’

Un caso reciente fue el de tres jovencitas presuntamente contratadas para trabajar en una fiesta en Puebla, o al menos eso dijeron en sus casas antes de salir. Ninguna regresó. Recientemente, otra madre de uno de los colectivos denunció que unas personas llegaron a su casa y le dijeron que su hijo – también desaparecido– estaba vivo, pero que se lo habían llevado en un barco.

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