Arturo Gilio corta dos orejas en Bayona, sale a hombros y pasa a la final

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Arturo Gilio salió en tercer lugar y no en segundo como le correspondía en el orden de lidia

Por: Francisco Vargas M.

Francia.- El joven Arturo Gilio, logró un importante triunfo en la Novillada sin Picadores, de la Feria del Atlántico de la ciudad francesa de Bayona, donde cortó dos orejas, tras realizar una faena lucida y completa a un estupendo eral del hierro de Laret, mismo que mereció los honores de la vuelta al ruedo; saliendo a hombros al final el coahuilense, además de ganar el trofeo en disputa como también el pase a la final que será este domingo en el mismo coso, con novillos de la dehesa de Camino de Santiago.

Con una gran entrada se jugaron novillos de la ganadería de Laret, bien presentados con bravura y sin complicaciones, destacando segundo y cuarto, pero de manera especial el tercero que mereció la vuelta al ruedo.

José Antonio “Lauri” dejó ver sus buenas maneras. Realizó el sevillano una faena lucida tanto con capa como muleta a un novillo bravo y que tuvo sus complicaciones. Falló con el acero siendo ovacionado.

Dorian Canton mostró avances, dibujando detalles con capa y muleta; sacando una faena llena de entrega y muletazos de mérito por ambos lados; falló el francés con la espada dando una vuelta al ruedo.

Arturo Gilio quien salió en tercer lugar y no en segundo como le correspondía en el orden de lidia, ya que hubo una confusión entre los erales que le correspondían a él y a francés Dorian Canton; lo recibió con verónicas, tafalleras y una larga de rodillas. Con muleta cuajó una faena inteligente, misma que inició de tablas a los medios con soltura, plasmando un estupendo trincherazo. Ya en los medios, citó de largo con mano derecha, viniendo una faena que fue a más ante un eral con bravura, fijeza y calidad.

Por la izquierda se templó y regresó a la mano derecha para culminar la tanda con el de pecho; vinieron adornos como una Arrucina, y más pases en redondo que calaron fuerte, cerrando con ajustadas manoletinas con el compás abierto. Estocada en buen sitio, suficiente para ser premiado con dos orejas y ser el triunfador del festejo.

Cerró el festejo el español Álvaro de Faranda, de la escuela de El Juli; quien estuvo voluntarioso pero con altibajos en su quehacer, escuchando palmas de aliento.

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