A un mes de la inundación la ayuda no ha llegado

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    Esperan principalmente pago del seguro que se les asigna por saldar a tiempo el predial.

    Por Orquídea López Allec

    Piedras Negras, Coah.- Ha pasado un mes y pueden observarse aún las marcas hasta dónde llegó el agua, aún puede respirarse en algunas zonas fétidos olores del agua descompuesta y muebles que quedaron inservibles.

    En cada una de las colonias que se vieron afectadas por las inundaciones, principalmente por el agua que se desbordó del arroyo El Soldado, están esos damnificados que cuando hay pronóstico de lluvia pueden sentir ese temor de volver a perder parte de su patrimonio.

    Y señalan que la ayuda que requieren no ha llegado, principalmente en lo que se refiere al seguro que se les asigna al pagar a tiempo el predial y en realizar acciones reales de prevención, como el que se ademe el arroyo, para evitar nuevos desbordamientos.

    El patio de la casa del señor Juan Baltazar de la calle Montealbán esquina con Bonampak, justo donde convergen las colonias Doña Argentina y Lázaro Cárdenas, aún se encuentra húmedo.

    A pesar de que tras las lluvias se han presentado días de mucho sol y ya ha pasado un mes, señala que la situación hubiera estado peor, pero con cubetas sacó el agua que permanecía estancada en su hogar.

    La vivienda en la que habitan sus tres hijos y su esposa también se vio afectada al inundarse con las aguas negras, se descompuso su refrigerador, el comedor, los colchones, ropa y otros enseres.

    “¿Qué más hace uno?, no hay apoyo, nos trajeron frijol o arroz, te traen cosas y no tienes dónde hacerlo”, apunta.

    “Estamos esperanzados en el seguro, tenemos pagado el predial, pero ni han venido, solo hablan y piden papeles y les están dando la ayuda a gente que ni siquiera se inundó”, señala.

    Indica que lo que se requiere es enfocarse en el arroyo, luego de que el bordo se abrió y continuará así porque es pura piedra y se va deslavando con el agua, por lo que se debe actuar a la brevedad.

    Precisa que hace cuatro o cinco años el anterior alcalde prometió que se haría algo con el arroyo, luego de que se sufriera una inundación de mayor magnitud, pero ha pasado el tiempo y nada se ha realizado.

    Pierden auto, muebles y tranquilidad

    En una vivienda cercana a donde se encuentra el lugar donde se rompió el bordo del arroyo, sobre la calle Montealbán, se encuentra un ropero, sobre la calle, es el hogar de la señora María Leticia García Chávez, quien expresa su tristeza y frustración al verse desprotegida tanto ella como su hija y sus nietos.

    Precisa que perdieron mucho, como el automóvil de reciente modelo el cual sufrió daños severos al mojarse el motor, así como ropa y muebles recién comprados y que apenas están pagando.

    “Se echó a perder la recámara, los colchones, ropa y comida”, indica.

    Aún se encuentran sacando cosas que pensaron podrían rescatarse, pero que definitivamente ya no sirven.

    La sala comprada en este año la tienen sobre unos bloques con el miedo a una nueva inundación, así como parte de la ropa que pudieron salvar arriba de una barrita.

    “Ese día nos salimos con miedo en el carro, pero tuvieron que sacar nuestro carro como lancha, se mojó todo el motor y ya no funciona”, indica.

    “Solo pensábamos en sacar a los niños, tuvimos mucho miedo”, comparte.

    En desacuerdo con seguro

    Para María Leticia García Chávez, el seguro que les quieren dar no es el que debería corresponder en esta ocasión, pues señala que solo 8 mil pesos les quieren dar por los daños sufridos.

    “¿Qué vamos a hacer con 8 mil pesos?” cuestiona.

    Precisa la habitante de la ampliación Lázaro Cárdenas, que antes se tenía el seguro de GNP el cual se supone tenían al pagar el predial, pero ahora que buscan cobrarlo les indicaron que es General de Seguros.

    “Es una compañía del Estado de México, cuando pagamos el predial nos dijeron que el mínimo era 20 mil y el máximo era 90 mil al sufrir daños si perdías refrigerador, estufa, sala”, indica.

    “Pero no, dicen ahora que solo nos darán 8 mil pesos y no estamos de acuerdo con eso”, señala.

    Agua estancada

    Sobre la calle Montealbán se encuentran algunos predios que están prácticamente abandonados y que tienen agua estancada, la cual señalan los vecinos ocasiona muchos mosquitos y animales como arañas y alacranes que ponen en peligro principalmente a los niños.

    Paola Tovar tiene su vivienda cercana a uno de los predios y enfatiza que tiene dos hijos que afortunadamente no se le han enfermado, pero uno de sus primos sí tuvo problemas en la piel.

    En su vivienda tuvieron varias pérdidas como la sala, el ropero, una recámara, los colchones, entre otras cosas.

    Con muchas carencias

    El agua descompuso la lavadora, el refrigerador, ropa y la despensa que tenían en la casa de la señora Ana Concepción Gallardo de la calle Chimalpa de la colonia Doña Argentina.

    “Solo nos trajeron un trapeador, una escoba y un recogedor de basura, no nos apoyaron con más”, señala, al indicar que tienen que vivir con muchas más carencias luego de la inundación.

    Se salieron por el techo

    Al recordar la inundación de hace un mes, el señor Arturo Hernández Arredondo acompañado de su familia, comparten que al tener su vivienda frente al arroyo en la calle Simón Galván de la colonia El Edén, tuvieron miedo de que llegara a subir mucho el agua.

    Precisa que afuera de su casa subió un metro y 50 centímetros aproximadamente y a pesar de que su vivienda está construida en lo alto, se vio afectada con agua al menos en unos 60 centímetros arriba.

    “No podíamos salir por la calle y decidimos salirnos por los techos hasta un cuartito que tiene mi papá en la otra calle y que está en el segundo piso”, indica su esposa.

    Mientras no se arregle seguirán inundándose

    Para doña Fidela Reyna de la calle Esperanza de la colonia El Edén, mientras las autoridades no arreglen el arroyo, continuarán con cada lluvia fuerte, inundándose y perdiendo su patrimonio.

    “La primera vez nos llegó hasta el cuello, ahora hace un mes nos llegó a la cintura y las autoridades no hacen nada”, señala.

    “Recibimos de golpe esa agua del arroyo, nos inundamos rápido y todo se echó a perder, los burós, los colchones, la lavadora, los trastes, el mandado, nos quedamos sin nada”, indica.

    Adentro de su hogar, la humedad permanece, aun cuando han pasado ya 30 días.

    Perdieron muebles en La Hacienda

    Tanto Manuela Esparza como Arisaí Elizabeth Miranda, habitantes de la calle Santiago Treviño de la colonia La Hacienda precisan que se vieron afectadas sus viviendas como muchas otras de la zona con el agua.

    Perdieron colchones, ropa, salas y roperos, de lo que no se han podido recuperar.

    “Subimos la cama y otras cosas sobre bloques y nos salimos una noche”, dijo doña Manuela.

    Su vecina Arisaí precisa que trataron de salvar varias cosas sobre la sala y esta se vio afectada al quebrarse por la mojada y el peso.

    Solo les llevaron kits de limpieza y una despensa, aunque han perdido mucho, solo se abocan a limpiar sus viviendas y esperar que la humedad seda.

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